«Ahora la pesca depende más de lo que ocurre en tierra que de lo que ocurre en el mar»

El fin principal para el que se creó el GALP, aunque no el único, fue la obtención de los fondos europeos para el desarrollo territorial participativo de las zonas costeras

- Escrito el 05 noviembre, 2017, 1:23 pm
19 mins
Entrevista > Ignacio Soler Martínez | Presidente del GALP (Santa Pola, 13-marzo-1957)

El Grupo de Acción Local de Pesca (GALP) es una entidad para la aplicación de los fondos europeos, destinados al desarrollo territorial participativo de las zonas costeras previstos en el Fondo Europeo Marítimo y de Pesca. Hemos hablado con su presidente, Ignacio Soler, que también es capitán de barco y profesor de Seguridad Marítima y Tecnología Pesquera.

El GALP Bahía de Santa Pola comenzó a gestarse en 2014, impulsado por el Ayuntamiento que, bajo el liderazgo de la entonces concejala de pesca, Loreto Serrano, formó un equipo de trabajo compuesto por los profesores José Perea y Just Baile y la letrada Argentina Bonmatí (hoy equipo técnico del GALP), con el que consiguió que la Comunidad Valenciana activase las políticas territoriales para las zonas costeras que sustentan a los GALP.

En enero de 2015 quedaba formado agrupando al Ayuntamiento de Santa Pola, la Cofradía de Pescadores, la Asociación de Comerciantes, el Club Náutico de Santa Pola y la Associació d’Aqüicultors i Mariscadors del Parc Natural de les Salines i la Badia de Santa Pola. Actualmente el GALP Bahía de Santa Pola tiene un ámbito territorial que incluye, además de esta localidad, a Guardamar y la isla de Tabarca, y tiene entre sus socios a más de 20 entidades de ambos territorios.

La Pesca es el hilo conductor de esta agrupación en la que también está Guardamar. ¿Hay algún proyecto ya en marcha o próximo entre las dos localidades?

Efectivamente, la comunidad pesquera es la protagonista principal de este proyecto. Sin embargo, en la medida que temas como la diversificación, mitigación del cambio climático o la innovación inciden en el aumento del bienestar social y el desarrollo territorial donde radica dicha comunidad, estos también están contemplados dentro de nuestra estrategia.

La estrategia conjunta con el municipio de Guardamar se basa en la coherencia territorial y la complementariedad de los sectores económico predominantes en cada uno de los municipios (pesca/acuicultura y turismo residencial/oferta hotelera). No existen de momento propuestas conjuntas, sino que se trata de incidir en las fortalezas y mitigar las debilidades en cada uno de ellos para tratar de conseguir un equilibrio global en todo el territorio.

¿Concretamente en Santa Pola que proyectos han presentado a la Administración en este tiempo de existencia?

En la primera convocatoria, del pasado mes de septiembre, la propuesta de la junta directiva del GALP Bahía de Santa Pola, elevada a la Dirección General de Pesca, incluyó proyectos como el centro de formación náutica en Santa Pola (35.485,67 €), adecuación de usos comerciales para la antigua Casa del Mar (157.293,70 €), Firanautic Santa Pola -III Feria de deportes náuticos, tecnología y servicios navales- (25.800,50 €) y el mapeo web de avistamientos marinos como actividad complementaria a la pesquera extractiva (7.100 €)

«La rehabilitación de la antigua Casa del Mar pretendería ofrecer nuevos espacios de usos comerciales»
La cofradía de pescadores tiene mucho que decir. ¿Cuáles son sus principales peticiones?

La Cofradía, puesto que en las áreas más técnicas referidas a su labor extractiva tiene otras líneas específicas de financiación, tiene especial interés en aprovechar los fondos del GALP para incrementar el valor de las capturas a través de su transformación, desarrollando nuevos productos derivados de la pesca y en la creación de empleo.

Su primer proyecto consiste en la rehabilitación del edificio de la antigua Casa del Mar, para ofrecer nuevos espacios útiles para la actividad económica que pueda derivarse de la implementación de la estrategia de desarrollo territorial.

Santa Pola es mar y es turismo. ¿Se contemplan proyectos que unan el mar, el deporte y el ocio para potenciarlo?

La Estrategia tiene entre sus objetivos prioritarios, y por tanto financiables, aquellas actuaciones que aprovechen, creen sinergias o conecten mejor el mar con el turismo, ya sea mediante actividades deportivas náuticas o de ocio. Santa Pola tiene un gran potencial para generar atractivo en torno al mar, sin embargo falta desarrollar una oferta consolidada de actividades que conecte bien con el turismo moderno. El turismo es dinámico y ha evolucionado desde los años 70, donde el turista era un sujeto pasivo, hacia un turismo activo donde el turista quiere tener experiencias en los destinos que elige.

A Santa Pola le está costando adaptarse a esta nueva situación por diferentes cuestiones; lo importante para el GALP es ayudar a cambiar la dinámica, que es una labor más de dinamización que de financiación, y apoyar iniciativas que sirvan para incrementar el atractivo turístico, bien creando o ayudando a consolidar este tipo de actividades, con el objetivo a largo plazo de que también se venga a tener experiencias con el mar, no sólo a veranear.

«Queremos apoyar iniciativas que creen actividades para adaptarse al turismo actual donde no solo se viene a veranear, sino también a tener experiencias con el mar»

Esta visión, además, es compartida con los principales actores del mar en Santa Pola, como es la Cofradía de Pescadores, el Club Náutico, el Proyecto Clean Beach, el Club de Windsurf, Be Watersports Santa Pola y Club de buceo Anthias, entre otros, que han participado activamente en la elaboración de la estrategia, son socios del GALP y están elaborando proyectos en este sentido.

Entre los proyectos que esperamos surjan destacan los de pesca-turismo o la creación de un arrecife artificial, para que las empresas de buceo no dependan tanto de la reserva natural y puedan ampliar su oferta de actividades.

Pero los hoteles no dan más de sí. ¿Qué se puede hacer en este sentido?

Es cierto que el municipio carece de suficientes plazas hoteleras si se quiere apostar por un turismo más activo y moderno. Este problema no ha aparecido de la noche a la mañana; Santa Pola cometió un error estratégico histórico en la planificación de la ciudad que ahora es muy difícil revertir.

«Santa Pola cometió un error estratégico histórico en la planificación de la ciudad que ahora es muy difícil revertir»

Si bien existe consenso en el diagnóstico, faltan plazas hoteleras. Hay muchas formas de crear plazas hoteleras, unas requieren más esfuerzos que otras y, sobre todo, debe existir una coherencia entre el tipo de alojamiento, el cliente objetivo y la gama de actividades que el municipio ofrece.

¿Hay alguna solución en marcha?

En este marco de actuación el GALP se plantea dos líneas a seguir. La primera es ayudar a enfocar el problema con los diferentes actores del municipio. La segunda es la creación de hoteles tipo boutique, como pueden ser los temáticos de la pesca o del mar, dirigidos a un segmento alto del mercado. En el municipio existen espacios y edificios singulares que encajan muy bien con este tipo de iniciativas, como son los cercanos al Ayuntamiento.

«Los apartamentos turísticos podrían ser una buena opción para algunas situaciones»

Los apartamentos turísticos podrían ser una buena opción para algunas situaciones de Santa Pola. En otros municipios funcionan muy bien. La creación de una red de apartamentos requiere una marca de calidad que garantice unos estándares, economías de escala para dotar de los servicios necesarios (limpieza, mantenimiento, etc.), una interlocución centralizada y, sobre todo, un sistema de relación con el cliente que garantice sus derechos y vías de reclamación. Desde el GALP se apoyarían este tipo de iniciativas.

El efecto del cambio climático se nota en todos los aspectos. ¿También en la costa de Santa Pola y en su fauna marina? ¿Se está pensando algo al respecto?

La mitigación y la adaptación al cambio climático son elementos transversales en todos los instrumentos financieros europeos, y también en los fondos territoriales como son los que recibe el GALP. El papel que debe desempeñar en este sentido es focalizado en las cuestiones prácticas y directamente relacionadas con la problemática ambiental del territorio. Por eso en la estrategia hay todo un objetivo dedicado a esta temática.

Además, no podemos perder de vista el criterio de eficiencia, es decir, se buscan actuaciones que den respuesta a la problemática ambiental del territorio, que además sean económicamente competitivas y socialmente deseables en el mismo territorio.

«Existe un proyecto para transformar la posidonia oceánica en sustrato para la cría de animales y posteriormente en abono orgánico»

Estos tres criterios: sostenibilidad ambiental, competitividad económica y conveniencia social, se unen por ejemplo en el problema de la posidonia oceánica. Existe un proyecto, respaldado por la Universidad de Córdoba, para transformarla, con la tecnología de cama profunda, en sustrato para la cría de animales y posteriormente en abono orgánico. La tecnología existe, faltaría ponerla a punto con la Posidonia oceánica y transferirla al sector.

Otro proyecto que une los tres criterios (ambiental, económico y social) es el desarrollo de planes de gestión pesqueros y acuícolas, encaminados a hacer un uso sostenible de los mismos. Se trata de definir estados de equilibrio donde el aprovechamiento de los recursos naturales sea competitivo a la vez que sostenible, es decir, que se puedan preservar e incluso mejorar para las generaciones futuras. Aquí el motor lo pone la Cofradía de Pescadores.

En cuanto al ocio, las obras en el puerto han dado muy buenos resultados, pero ¿hay propuestas u obras previstas en esa zona?

Desde el GALP creemos que todas las actuaciones encaminadas a incrementar el atractivo de Santa Pola son positivas para el municipio. Uno de los proyectos que nos gustaría llevar a cabo es mejorar la conexión entre González Vicens y Adolfo Suárez, para dar así continuidad comercial y turística a los mejores espacios de Santa Pola.

¿Cómo se puede mejorar la competitividad del sector pesquero en Santa Pola, con una flota de barcos cada vez más reducida?

A nivel global, la competitividad de los sectores primaros, como es el pesquero, depende en gran medida de la tecnología y de la globalización. La tecnología ha mejorado exponencialmente las relaciones técnicas entre productos y factores, haciendo que cada vez sea más barato obtener cualquier producto primario, como es el pescado.

La apertura de los mercados globales, y las actuales políticas europeas, no han hecho más que facilitar el acceso de la sociedad a un sinfín de productos agroalimentarios tremendamente baratos. La lectura es muy positiva en este sentido: nuestra sociedad dispone de una oferta sostenida de productos primarios baratos y accesibles, lo que sustenta nuestro Estado del Bienestar. Nunca comer fue tan barato como lo es hoy.

«Quien pretenda hacer hoy lo que se hacía hace diez años va a quedar fuera del mercado»

Para productores y pescadores la situación es muy diferente: están obligados a adoptar cambios muy rápidos en su estructura productiva y tecnológica si no quieren quedarse fuera de los escasos márgenes comerciales que el mercado ofrece. Está claro que quien pretenda hacer hoy lo que se hacía hace diez años va a quedar fuera del mercado. Pero también tenemos claro que hoy en día disponemos de más herramientas, y además las demandas de la sociedad europea son más favorables que hace diez años para que la pesca sea competitiva.

«Debemos tener más peso en la cadena de valor del pescado»
¿Qué factores son importantes para garantizar el futuro del sector?

En primer lugar, tener claro que el futuro de la pesca depende más de lo que ocurre en tierra que de lo que ocurre en el mar. Sabemos pescar muy bien, pero no estamos aprovechando del todo las oportunidades de diferenciación y creación de valor que el mercado nos ofrece. Tampoco estamos utilizando bien las herramientas que las políticas europeas nos ofrecen, como son las organizaciones de productores, las estrategias de calidad, los planes de gestión, los créditos blandos, etc.

En segundo lugar, debemos tener más peso en la cadena de valor del pescado. Si nos limitamos a ser meros expendedores de pescado, la mayor cuota de valor seguirá repercutiendo fuera del sector y las decisiones importantes las van a tomar otros.

Desaparecido el criadero de ostras, ¿hay algún otro proyecto de vivero en aguas de Santa Pola?

La zona de los pantanets reúne condiciones muy adecuadas para la cría de mújoles y anguilas. Con pequeñas inversiones se podrían alcanzar resultados muy competitivos. El mújol tiene un mercado local muy interesante; la anguila lo tiene tanto a nivel local como internacional. Igualmente, la producción de microalgas en el entorno de las salinas podría constituir una opción competitiva.

¿Algún otro proyecto que destacar?

El principal objetivo durante este periodo, más que un proyecto concreto, es la consolidación del GALP como elemento dinamizador y de desarrollo territorial para Santa Pola.

Los GALP de Andalucía o Galicia llevan trabajando años y se han convertido en auténticos motores de desarrollo territorial. Tomándolos como referentes, la gran ventaja de los GALP frente a otras instituciones locales es que se rigen por un principio participativo y de puertas abiertas. Esto significa que son los propios ciudadanos los que deciden qué necesitan y cómo quieren alcanzarlo, no es la veleidad del político de turno, sino el consenso de la ciudadanía.