El barco de la discordia

Soler plantea trasladar el Barco Museo Esteban González para poder dar continuidad al Paseo junto al mar y visibilidad paisajística y a los nuevos puestos de pescado

- Escrito el 14 diciembre, 2017, 1:58 pm
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Durante el pasado pleno ordinario de noviembre del Ayuntamiento de Santa Pola, celebrado el viernes 24, los concejales no adscritos, Francisco Soler e Ignacio Soler, presentaron una moción pidiendo la dimisión de la señora María Dolores Gadea y, por extensión de responsabilidades, la del exalcalde Miguel Zaragoza. En la exposición de motivos defendida por Francisco Soler como único representante, debido a la ausencia de Ignacio Soler, se aludía a presuntas irregularidades en el pago de los costes de luz derivados de las zonas del paseo Adolfo Suárez, comprendidas entre la línea de locales y el cantil del puerto. Soler argumentaba que no se entendía por qué, existiendo un convenio firmado por el ayuntamiento de Santa Pola y la consellería de Infraestructuras, en el que se contemplaban tres periodos en los que el Ayuntamiento debía asumir progresivamente los costes de luz, agua, jardinería y limpieza en un contexto de mantenimiento, se asumieron desde el principio dichos costes.

Soler denuncia que la firma que se realizó con Iberdrola obliga a pagar al Ayuntamiento cerca de 50.000 euros sobre una concesión privada

También Soler señalaba que era incoherente que si el convenio firmado dejaba claro que en el primer periodo de tres años sería la concesionaría la que asumiría los costes integrales, y una vez cumplido ese primer periodo, el de tres años, el Ayuntamiento asumiría los costes derivados de luz, sea sin embargo, desde el inicio de la actividad, el Ayuntamiento quien paga la luz ya que, la señora Gadea, según señalaba el concejal, firmó un contrato con Iberdrola de un punto de suministro, sin segregación de contadores. Soler afirmaba que, con su conducta, la exconcejala de urbanismo, había propiciado que todos los santapoleros pagaran la luz de una concesión privada, cerca de cincuenta mil euros.

Debate intenso

Durante el debate, tenso e intenso, se intercambiaron acusaciones en relación con la forma de actuar durante la construcción de la zona urbana del paseo y otras actuaciones paralelas que, según afirmaba Soler, podrían haberse costeado desde el entramado económico, entre ellas el Barco Museo Esteban González, ubicado en la Plaza de la Constitución. En un momento del debate, Soler afirmaba que “Si por él fuera le pegaba fuego”, una frase que inflamó las redes sociales y que el Partido Popular aprovechó como elemento político contra él. Hemos querido que el Concejal nos aclare esta situación que está generando un debate en los que las opiniones encontradas.

¿Qué tiene que decir sobre la frase que está creando tanta polémica? ¿En realidad estaría dispuesto a pegarle fuego al Barco Museo? ¿Se arrepiente o se reafirma en ella?

Sin ninguna duda me arrepiento. Fue muy desafortunado por mi parte hacer esas declaraciones. A veces las personas decimos las cosas sin pensar, dejándonos llevar por esos momentos de acalorado debate. En este sentido, creo que debo una disculpa a todos, especialmente a la familia, que sin duda se habrá visto agraviada.

«Hablaba metafóricamente y sin duda no utilicé las palabras adecuadas y pido disculpas por ello»

También a todos los marineros que han podido sentirse molestos por mis palabras. Somos humanos, cometemos errores y debemos asumirlos. Yo jamás le pegaría fuego a ese barco, hablaba metafóricamente y sin duda no utilicé las palabras apropiadas. A lo que me refería era al proyecto en sí, a la ubicación del barco y al entramado de decisiones tomadas en aquel momento.

¿Podría ser más explícito en lo referente a lo último que acaba de decir?

Por supuesto. Estoy seguro que la mayoría de santapoleros no están de acuerdo con la ubicación de ese barco. Si todos los equipos de gobierno que han pasado por este Ayuntamiento han contemplado la continuación del paseo junto al mar, en un contexto de apertura y visibilidad paisajística, es incoherente que pongamos muros.

Se acaba de presentar un proyecto sobre la reforma de los puestos de pescado que Sanidad obliga a reformar por incumplir con las normas de regulación sanitaria. Es un proyecto precioso, de gran atractivo, funcional y acorde a la expansión visual de la primera línea. El barco impediría la visibilidad de esos puestos que, por otra parte, no olvidemos que dan de comer a muchas familias santapoleras y generan muchos puestos de trabajo directos e indirectos.

Pero el barco también genera puestos de trabajo, forma parte del ámbito de museos y es visitado por mucha gente.

Yo le puedo asegurar que es un proyecto deficitario. Tengo información que lo acredita. En este sentido, y ya que el Partido Popular defiende ese proyecto, todo sea dicho, no con demasiado fervor, estoy dispuesto a solicitar el expediente y recabar información al respecto para acreditar de manera incontestable y con datos el déficit anual que supone ese proyecto.

Entonces, ¿qué solución se le puede dar para que todos se sientan satisfechos?

Estoy preparando una propuesta para cambiar la ubicación del barco a un espacio integrado en la trama cultural y museística de la ciudad. Barajamos varias opciones. Hay que tener en cuenta que poseemos grandes recursos arqueológicos de gran valor en la zona del Viguetas. Tenemos el Yacimiento de La Picola. La idea sería consensuar una ubicación y adecuar una cuna en profundidad definida para que el barco quede sumergido por encima de la línea de flotación, permitiendo de esa manera, que no hiciera falta la instalación de elementos mecánicos o hidráulicos, como los que hay ahora, para poder acceder a la embarcación. Basta visualizar el exterior del barco y sus accesos para comprobar que no ofrecen la seguridad debida. No digo que no cumpla con las normas legales vigentes, no lo sé, habría que verlo, pero lo que sí puedo asegurar es que hablamos de personas a una altura considerable que, si caen, no se van a encontrar con el mar, sino con el duro asfalto.

Entiendo que lo que se pretende es crear una red cultural en la que esté integrada el barco.
Así es. Esa sería la idea y en ese sentido la propuesta que presentaría al Equipo de Gobierno, y en caso de que no fuera aceptada, la llevaríamos en nuestro programa de Canviem Santa Pola.

Entonces… ¿El barco no arderá?

Me parece un absurdo que exista gente haya generado esta polémica, sin duda guiada por criterios políticos partidistas. Obviamente, tengo que asumir la culpa y pedir disculpas, y lo hago con toda la sinceridad del mundo. El barco es una opción museística más que interesante, pero su actual ubicación no es la mejor si queremos abrir Santa Pola al Mar. Pero, por supuesto, en un entorno más apropiado, sería un interesante objetivo turístico y un referente para mostrar la vida del pescador.

«He pasado muchas calamidades en el mar y soy de los que piensan que esa dura vida hay que mostrarla en todo su esplendor»

Yo he sido pescador, he navegado con barcos similares a ese y he pasado muchas calamidades en el mar, y soy de los que piensan que esa dura vida hay que mostrarla en todo su esplendor. Lo que es intolerable es que un partido genere la polémica a través de sus acólitos y palmeros, y acrecente el dolor derivado en la sensibilidad familiar. Eso es, en mi opinión, de barriobajeros. En definitiva, mis sinceras disculpas a todos aquellos que se han sentido ofendidos por mis palabras, les pido humildemente perdón y espero que acepten estas explicaciones que, los que están cercanos a mí, conocen desde hace varios meses. Sinceramente, no me preocupan las opiniones de la gente que busca hacer daño, lo que me preocupa es que los que se han sentido ofendidos, puedan perdonarme.

Desde los 14 años dedicado a esta profesión del periodismo en la que ha ejercido en todos los niveles, desde corresponsal a editor.
En la actualidad es el director de los medios de comunicación AQUÍ.