‘Esclavos’ del fitness

La obsesión por el mundo fitness pone en riesgo la salud de quienes lo practican sin ningún control, tal y como revela un estudio realizado por la Universidad de la Laguna en Tenerife

- Escrito el 06 septiembre, 2017, 4:22 pm
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Una dieta rica en proteínas, bebidas energéticas, suplementos y todo tipo de anabolizantes. Así es la peligrosa dieta llevada al extremo del mundo fitness, una modalidad, que practicada con sosiego, puede llegar a ser muy beneficiosa para la salud, pero en exceso, puede llegar a convertirse en un trastorno obsesivo-compulsivo. Una preocupación exacerbada por la apariencia física es la causa directa por la que algunos deciden llevar el mundo fitness hasta los extremos, anteponiendo el aspecto físico a la salud. Son muchos los que sucumben a la obsesión por conseguir un cuerpo escultural, sin un ápice de grasa que ‘dañe su imagen’, pero entre las mujeres, la obsesión por el fitness alcanza unas cifras alarmantes.

Según una encuesta de Hábitos Deportivos en España realizada por el Ministerio de Educación, Cultura y Deporte, realizada en el año 2015, 19.954 mujeres realizaban deporte de manera frecuente, y de ellas, el 17,3% lo practicaba diariamente. Se hacen llamar ‘fit girls’ y su objetivo está claro, conseguir un cuerpo ideal. Para lograr su propósito, se establecen unas rigurosas pautas que cumplen a rajatabla. Así, a través de las redes sociales comparten “los progresos” que poco a poco van consiguiendo. Sus perfiles se colman de imágenes que ellas mismas publican, y en ellas, sacan a relucir sus cuerpos tonificados. Puede que no sean conscientes de ello, pero a través de las cámaras ocultan un complejo de Adonis, también denominado vigorexia que cada vez, es más frecuente en la sociedad de hoy en día.

De una práctica saludable a un trastorno obsesivo
El 76,3% de las personas que siguen una dieta declara no haber consultado con un experto en nutrición previamente

Antes era un lugar reservado, en su mayor parte, para los hombres. Pero hoy en día, son muchas las mujeres que, preocupadas por su apariencia física, se inscriben en el gimnasio, cambian su dieta y se sumergen en el mundo fitness. Prueba de ello son los Anuarios de Estadísticas Deportivas realizados en España, que reflejan un gran incremento quinquenal del porcentaje de mujeres inscritas en un gimnasio, pasando del 8,7% en el año 2010 a un 37,7% en el 2015, lo que supone un aumento del 29% en tan solo 5 años. Es una realidad, el fitness suma, cada vez más, nuevos adeptos. A pesar de que los expertos aseguran que practicar ejercicio y llevar una vida más saludable, combinada con una dieta sana y equilibrada es una decisión correcta, un estudio realizado en 2015 por la Universidad de la Laguna en Tenerife, revea que el 76,3% de personas que siguen una dieta, afirma haberla encontrado a través de Internet o de los amigos, un porcentaje muy alto frente al 26,3% que decide consultar con un profesional a la hora de comenzar un hábito alimentario nuevo. Ahí es precisamente donde reside el error, puesto que seguir una dieta que no esté planificada por un profesional en dietética y nutrición, puede resultar perjudicial para la salud, tal y como afirma María Beltrá, profesora de Nutrición y Bromatología en la Universidad Miguel Hernández de Elche. La obsesión por el fitness y la apariencia física puede llegar a convertirse en un grave problema de salud si no se establecen unos límites. Quien traspasa la barrera corre el riesgo de convertirse en ‘esclavo’ de su propio cuerpo.