Jorge De la Chica: “El boxeo es el reflejo de la vida: tienes que luchar por algo”

El presidente del Club de Boxeo de La Chica de Santa Pola cuenta cómo la práctica de este deporte puede alejar de las adicciones y además ayuda a liberar las tensiones del día a día   A falta de un mes para cumplir tres años en sus instalaciones actuales, el Club de Boxeo De La Chica de Santa Pola cuenta con una amplia superficie en un local a la entrada de la localidad. Practican boxeo profesional, olímpico e infantil además de varias disciplinas como kick boxing, taekwondo u otras artes marciales. Incluso, se dan masajes y terapias naturales, ayudas en la nutrición o entrenamiento personal. Cerca de 40 personas practican el boxeo mensualmente, unos 100 al año de forma esporádica. El presidente del Club, el santapolero Jorge De la Chica, explica que son miles las personas a las que les gusta este deporte en Santa Pola y que así se manifiesta en las competiciones que se organizan en el municipio. Cuenta además que el seguimiento del boxeo en televisión es muy grande y pone el ejemplo del cine, mencionando la saga de Rocky, con siete películas, que pocas han podido superar en número. Sin embargo, recuerda que hace décadas hubo boxeadores en el pueblo pero esa pasión desapareció. Decidió así crear este club para reunir a las máximas personas que quisieran practicar el boxeo. Por eso, se llevan a cabo eventos, galas y veladas con la finalidad mostrar el potencial que tiene la localidad. De todas las edades y perfiles Jorge De la Chica cuenta que su hijo y unos compañeros de colegio acuden al gimnasio a entrenar boxeo. Son niños de cinco años que ya han participado en torneos; por ejemplo, su hijo ya ha obtenido cuatro medallas de oro, pero subraya que no se les inculca una disciplina porque son pequeños y deben disfrutar. «Su hijo de cinco años ya ha participado en torneos y ha obtenido cuatro medallas de oro» Otro grupo de boxeadores son los más activos. Rozan la mayoría de edad y aunque la mayoría son chicos, el Presidente comenta que las chicas también tienen su espacio, que practican el deporte, e incluso una de ellas compite. Aunque el perfil común que acude al gimnasio sea el de un chico joven, hay personas que superan los 35 años, con diferentes profesiones. Después de una jornada laboral para liberar estrés y tensión es cuando más tráfico de gente hay. De la Chica explica que cuando alguien está enfadado el primer impulso que tiene es golpear algo y los sacos ayudan mucho a liberar tensiones. Por otro lado, también hay personas que acuden por el propio bienestar a hacer ejercicio. Jorge De la Chica aconseja ver el deporte como un objetivo por el que debemos luchar, si por ejemplo se quiere perder peso, o recuperar de una lesión. «Cualquier individuo que utilice sus instalaciones y luego se vea involucrado en una pelea en la calle, automáticamente es expulsado del Club» Sin embargo, hay otro perfil de usuarios que está enfocado a la seguridad personal. Según el presidente del Club, jóvenes y no tan jóvenes acuden para aprender a defenderse por miedo a no saber hacerlo. Algunos han sufrido bullying y acoso. Cree además que hay que dejar de lado las inseguridades, ser educados pero saber reaccionar con defensa personal o artes marciales ante una agresión. Recalca que en algún momento de la vida se puede necesitar esa fuerza física para parar a una persona. El lado social del boxeo El boxeo fue un deporte marginal practicado por las clases bajas en la calle; hoy lo practica cualquiera. Resalta Jorge De la Chica que debe practicarse siempre con todas las protecciones correspondientes. Los que pelean tienen una licencia y sería un agravante del Código Penal utilizar esa sabiduría en la calle. El Presidente subraya que cualquier individuo que utilice sus instalaciones y luego se vea involucrado en una pelea en la calle, automáticamente es expulsado del Club. «Practicar el boxeo tiene una parte que aleja de las drogas y de otros malos hábitos porque requiere muchos ejercicios físicos y en un ring los combates son al k.o.» De la Chica nos comenta que el boxeo incluso tiene una parte que aleja de las drogas, del alcohol y de otros malos hábitos. El motivo, según relata, es que cuando el deportista practica el boxeo requiere muchos ejercicios físicos y con esos hábitos el rendimiento se vería afectado directamente. Una persona que compite lo notaría más, en la preparación, en la resistencia física, la potencia, etc. y en un ring, explica, el boxeador se ´juega la vida`, los combates son al k.o. Historia personal Jorge De la Chica tiene 35 años y es policía local. Empezó practicando kickboxing en un gimnasio local, y a los 15 se metió en el mundo del boxeo. Con 20, conoció al que actualmente es su amigo Kiko Martínez, un campeón del mundo, y continuaron practicando en un gimnasio de la Vega Baja. A raíz de ahí debutó en el boxeo hasta completar los 34 combates que ha disputado entre los que obtuvo el título de campeón de la Comunidad Valenciana. Solo dejó de competir cuando estaba preparándose para policía, y una vez la obtuvo volvió a subirse a un ring. Nunca ha tenido un manager, ni un entrenador y nadie le ha ayudado con esta disciplina por el vacío que existía en el pueblo. Actualmente es él quien guía, orienta y arropa a los jóvenes que practican boxeo en Santa Pola. A él le ha ayudado a ser mejor persona, según explica. Cuenta que enseña a las personas a luchar por las cosas de la vida y a respetar al compañero. Para él, el boxeo es el reflejo de la vida. Post Views: 827

- Escrito el 01 febrero, 2017, 8:00 pm
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El presidente del Club de Boxeo de La Chica de Santa Pola cuenta cómo la práctica de este deporte puede alejar de las adicciones y además ayuda a liberar las tensiones del día a día

 

A falta de un mes para cumplir tres años en sus instalaciones actuales, el Club de Boxeo De La Chica de Santa Pola cuenta con una amplia superficie en un local a la entrada de la localidad. Practican boxeo profesional, olímpico e infantil además de varias disciplinas como kick boxing, taekwondo u otras artes marciales. Incluso, se dan masajes y terapias naturales, ayudas en la nutrición o entrenamiento personal.

Cerca de 40 personas practican el boxeo mensualmente, unos 100 al año de forma esporádica. El presidente del Club, el santapolero Jorge De la Chica, explica que son miles las personas a las que les gusta este deporte en Santa Pola y que así se manifiesta en las competiciones que se organizan en el municipio. Cuenta además que el seguimiento del boxeo en televisión es muy grande y pone el ejemplo del cine, mencionando la saga de Rocky, con siete películas, que pocas han podido superar en número.

Sin embargo, recuerda que hace décadas hubo boxeadores en el pueblo pero esa pasión desapareció. Decidió así crear este club para reunir a las máximas personas que quisieran practicar el boxeo. Por eso, se llevan a cabo eventos, galas y veladas con la finalidad mostrar el potencial que tiene la localidad.

De todas las edades y perfiles

Jorge De la Chica cuenta que su hijo y unos compañeros de colegio acuden al gimnasio a entrenar boxeo. Son niños de cinco años que ya han participado en torneos; por ejemplo, su hijo ya ha obtenido cuatro medallas de oro, pero subraya que no se les inculca una disciplina porque son pequeños y deben disfrutar.

«Su hijo de cinco años ya ha participado en torneos y ha obtenido cuatro medallas de oro»

Otro grupo de boxeadores son los más activos. Rozan la mayoría de edad y aunque la mayoría son chicos, el Presidente comenta que las chicas también tienen su espacio, que practican el deporte, e incluso una de ellas compite. Aunque el perfil común que acude al gimnasio sea el de un chico joven, hay personas que superan los 35 años, con diferentes profesiones.

Después de una jornada laboral para liberar estrés y tensión es cuando más tráfico de gente hay. De la Chica explica que cuando alguien está enfadado el primer impulso que tiene es golpear algo y los sacos ayudan mucho a liberar tensiones.

Por otro lado, también hay personas que acuden por el propio bienestar a hacer ejercicio. Jorge De la Chica aconseja ver el deporte como un objetivo por el que debemos luchar, si por ejemplo se quiere perder peso, o recuperar de una lesión.

«Cualquier individuo que utilice sus instalaciones y luego se vea involucrado en una pelea en la calle, automáticamente es expulsado del Club»

Sin embargo, hay otro perfil de usuarios que está enfocado a la seguridad personal. Según el presidente del Club, jóvenes y no tan jóvenes acuden para aprender a defenderse por miedo a no saber hacerlo. Algunos han sufrido bullying y acoso. Cree además que hay que dejar de lado las inseguridades, ser educados pero saber reaccionar con defensa personal o artes marciales ante una agresión. Recalca que en algún momento de la vida se puede necesitar esa fuerza física para parar a una persona.

El lado social del boxeo

El boxeo fue un deporte marginal practicado por las clases bajas en la calle; hoy lo practica cualquiera. Resalta Jorge De la Chica que debe practicarse siempre con todas las protecciones correspondientes. Los que pelean tienen una licencia y sería un agravante del Código Penal utilizar esa sabiduría en la calle. El Presidente subraya que cualquier individuo que utilice sus instalaciones y luego se vea involucrado en una pelea en la calle, automáticamente es expulsado del Club.

«Practicar el boxeo tiene una parte que aleja de las drogas y de otros malos hábitos porque requiere muchos ejercicios físicos y en un ring los combates son al k.o.»

De la Chica nos comenta que el boxeo incluso tiene una parte que aleja de las drogas, del alcohol y de otros malos hábitos. El motivo, según relata, es que cuando el deportista practica el boxeo requiere muchos ejercicios físicos y con esos hábitos el rendimiento se vería afectado directamente. Una persona que compite lo notaría más, en la preparación, en la resistencia física, la potencia, etc. y en un ring, explica, el boxeador se ´juega la vida`, los combates son al k.o.

Historia personal

Jorge De la Chica tiene 35 años y es policía local. Empezó practicando kickboxing en un gimnasio local, y a los 15 se metió en el mundo del boxeo. Con 20, conoció al que actualmente es su amigo Kiko Martínez, un campeón del mundo, y continuaron practicando en un gimnasio de la Vega Baja. A raíz de ahí debutó en el boxeo hasta completar los 34 combates que ha disputado entre los que obtuvo el título de campeón de la Comunidad Valenciana. Solo dejó de competir cuando estaba preparándose para policía, y una vez la obtuvo volvió a subirse a un ring.

Nunca ha tenido un manager, ni un entrenador y nadie le ha ayudado con esta disciplina por el vacío que existía en el pueblo. Actualmente es él quien guía, orienta y arropa a los jóvenes que practican boxeo en Santa Pola. A él le ha ayudado a ser mejor persona, según explica. Cuenta que enseña a las personas a luchar por las cosas de la vida y a respetar al compañero. Para él, el boxeo es el reflejo de la vida.