La fundación ´plato solidario` elabora y reparte comidas cada día a familias sin recursos

Todo comenzó hace cinco años, cuando un grupo de vecinos de Santa Pola se dieron cuenta de la necesidad que existía de buscar ayuda para las familias que en la localidad tenían dificultades para tener una comida digna, ya que en nuestra población no disponemos de comedor social por parte municipal ni de otras instituciones Tampoco se quería un comedor social como tal, lo que se pretendía era proporcionarles comida y que se la llevaran a casa. Y finalmente tuvieron una buena idea y pidieron la colaboración de establecimientos de hostelería para que les echaran una mano. El proyecto El proyecto consiste en que cada día de la semana un restaurante prepara las raciones de comida necesarias, y la ponen a disposición de la asociación, que es quien las repartirá entre las personas derivadas del departamento de servicios sociales del ayuntamiento de Santa Pola, al igual que con las raciones de pan. De allí podrán irse a casa con la comida preparada. Maribel de Rus es la presidenta de esta asociación desde hace tres años y comenzó como voluntaria cuando se creó Plato Solidario. Desde entonces ha visto como la demanda ha ido en aumento, ayudando en la actualidad a unas 40 personas, todos los días, con un perfil de identidad muy variado. “Quiero dar las gracias a todos los que hacen que esta gran labor sea posible, sin olvidar también dar las gracias al ayuntamiento y concretamente a la alcaldesa y al concejal de servicios sociales, Fernando Cervera, que nos ayuda desde su concejalía estudiando cada caso y derivándolo a nosotros cuando lo considera necesario”. Aumentar los colaboradores En estos momentos piden más restaurantes colaboradores y personas asociadas que ayuden a incrementar su fondo económico básico, que, según la presidenta, “en muchas ocasiones ponemos de nuestro bolsillo”. Este fondo se utiliza para comprar comida en caso de emergencia y también para financiar el material necesario para llevar a cabo su labor. En la actualidad, cuentan con la colaboración de restaurantes como el Polamar, Portus, Buenísimo, El Faro, Patilla, Da Vinci, Varadero, La Cofradía y algunas panaderías. Todos ellos cocinan para la asociación como si fuera para sus clientes ofreciéndoles platos de calidad. A este centro acude gente sin otro tipo de ayudas sociales Cada día sus voluntarios ven pasar por la sede, en la calle Iglesia, cedida por Cáritas, a personas que llegan al mediodía para recoger su ración de comida que llevarse a casa. A este centro acude gente sin otro tipo de ayudas sociales. Maribel, ¿cuál es el perfil de las personas que acuden a vosotros? Hoy por hoy las circunstancias de la vida y el trabajo pueden afectar a cualquiera, encontrando por ejemplo a personas mayores que están solas, con o sin familia, y otras que nunca hubiéramos imaginado que podían estar pasándolo mal. También hemos tenido casos de violencia de género. «No queremos que nadie se quede sin un plato de comida si le hace falta» (M. de Rus) Por eso, hoy más que nunca, es necesario ser solidario e invito a quien quiera a participar con nosotros; tanto a establecimientos de Hostelería como panaderías o voluntarios, para seguir llevando a cabo esta labor y poder llegar a más gente, porque no queremos que nadie se quede sin un plato de comida si le hace falta. Si tienes una mano que tender te sentirás útil por ayudar al que lo necesita. De Rus comenzó como voluntaria en esta asociación en 2013 y, desde entonces, ha visto cómo la demanda de ayuda se ha incrementado, si bien los restaurantes colaboradores son menos. Post Views: 1.392

Restaurantes, panaderías y voluntarios dan una lección de solidaridad desde hace cinco años

- Escrito el 03 junio, 2017, 11:55 am
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Todo comenzó hace cinco años, cuando un grupo de vecinos de Santa Pola se dieron cuenta de la necesidad que existía de buscar ayuda para las familias que en la localidad tenían dificultades para tener una comida digna, ya que en nuestra población no disponemos de comedor social por parte municipal ni de otras instituciones

Tampoco se quería un comedor social como tal, lo que se pretendía era proporcionarles comida y que se la llevaran a casa. Y finalmente tuvieron una buena idea y pidieron la colaboración de establecimientos de hostelería para que les echaran una mano.

El proyecto

El proyecto consiste en que cada día de la semana un restaurante prepara las raciones de comida necesarias, y la ponen a disposición de la asociación, que es quien las repartirá entre las personas derivadas del departamento de servicios sociales del ayuntamiento de Santa Pola, al igual que con las raciones de pan. De allí podrán irse a casa con la comida preparada.

Maribel de Rus es la presidenta de esta asociación desde hace tres años y comenzó como voluntaria cuando se creó Plato Solidario. Desde entonces ha visto como la demanda ha ido en aumento, ayudando en la actualidad a unas 40 personas, todos los días, con un perfil de identidad muy variado. “Quiero dar las gracias a todos los que hacen que esta gran labor sea posible, sin olvidar también dar las gracias al ayuntamiento y concretamente a la alcaldesa y al concejal de servicios sociales, Fernando Cervera, que nos ayuda desde su concejalía estudiando cada caso y derivándolo a nosotros cuando lo considera necesario”.

Aumentar los colaboradores

En estos momentos piden más restaurantes colaboradores y personas asociadas que ayuden a incrementar su fondo económico básico, que, según la presidenta, “en muchas ocasiones ponemos de nuestro bolsillo”. Este fondo se utiliza para comprar comida en caso de emergencia y también para financiar el material necesario para llevar a cabo su labor.

En la actualidad, cuentan con la colaboración de restaurantes como el Polamar, Portus, Buenísimo, El Faro, Patilla, Da Vinci, Varadero, La Cofradía y algunas panaderías. Todos ellos cocinan para la asociación como si fuera para sus clientes ofreciéndoles platos de calidad.

A este centro acude gente sin otro tipo de ayudas sociales

Cada día sus voluntarios ven pasar por la sede, en la calle Iglesia, cedida por Cáritas, a personas que llegan al mediodía para recoger su ración de comida que llevarse a casa. A este centro acude gente sin otro tipo de ayudas sociales.

Maribel, ¿cuál es el perfil de las personas que acuden a vosotros?

Hoy por hoy las circunstancias de la vida y el trabajo pueden afectar a cualquiera, encontrando por ejemplo a personas mayores que están solas, con o sin familia, y otras que nunca hubiéramos imaginado que podían estar pasándolo mal. También hemos tenido casos de violencia de género.

«No queremos que nadie se quede sin un plato de comida si le hace falta» (M. de Rus)

Por eso, hoy más que nunca, es necesario ser solidario e invito a quien quiera a participar con nosotros; tanto a establecimientos de Hostelería como panaderías o voluntarios, para seguir llevando a cabo esta labor y poder llegar a más gente, porque no queremos que nadie se quede sin un plato de comida si le hace falta. Si tienes una mano que tender te sentirás útil por ayudar al que lo necesita.

De Rus comenzó como voluntaria en esta asociación en 2013 y, desde entonces, ha visto cómo la demanda de ayuda se ha incrementado, si bien los restaurantes colaboradores son menos.