La piscina podría empezar a reconstruirse en 2018 según Infraestructuras

La construcción de una piscina cubierta ha sido una promesa electoral durante muchos años en Santa Pola. Socialistas, primero, y populares, después, siempre hicieron bandera de estas instalaciones necesarias Sin embargo, más de 10 años después de que el gobierno del popular Miguel Zaragoza pusiera la primera piedra, lo que pretendía ser una piscina, con unas prestaciones a la vanguardia, es hoy una construcción fantasma. La estructura del edificio ha visto pasar los años con lentitud al lado del Centro de Salud del municipio. A parte del armazón, se observan restos de materiales de construcción: palés con sacos de arena, ladrillos e incluso un depósito. Ahí está todo eso desde mediados de 2008. Según comentaba Zaragoza, cuando todavía era alcalde, las obras se habían quedado en un porcentaje cercano al 80 % de su ejecución. Al comienzo del proyecto el presupuesto inicial de licitación supuso una inversión que rondaba los cuatro millones y medio de euros, donde además la Diputación de Alicante y Conselleria aportaron sendas subvenciones de 250.000 euros. Titularidad municipal La crisis económica arrolló a una de las empresas que formaba parte de la Unión Temporal de Empresas (UTE), creada para ejecutar los trabajos. Fue la constructora valenciana Midascón S.L. la que se declaró, en enero de 2009, en suspensión de pagos y entró en concurso de acreedores. Ello provocó que se paralizaran las obras apenas un año después de su comienzo. En una sesión plenaria de principios de 2015, todavía estando el PP en el gobierno local, se aprobó por unanimidad una petición para que la piscina pasara a ser de titularidad municipal. Días después de aquella petición, un dictamen favorable del Consell Jurídic Consultiu supuso de manera definitiva el rescate y la posesión de la obra así como la futura licitación de la misma. A penas unas semanas después se produjo el cambio de gobierno en Santa Pola, y desde entonces se ha dicho desde el Ayuntamiento que pronto se finalizarían las obras. Han pasado casi dos años desde las elecciones de junio de 2015 y aparentemente todo sigue igual. El responsable de Infraestructuras ha dicho que se han mantenido reuniones con personal técnico con la finalidad de estudiar el estado actual de la obra. Recientemente se ha producido el último encuentro en el que se habló de una auditoria que revise la construcción y los aspectos técnicos. Situación actual En todo este tiempo se han registrado numerosos desperfectos en las instalaciones. Así lo explicaba el concejal de infraestructuras del Ayuntamiento de Santa Pola, Francisco Soler. Señala que ha habido numerosos actos vandálicos como pintadas o destrozos; también se han robado numerosos metros de cable. Además, añade que hay varios captadores solares que no funcionan, así como más maquinaria en el sótano que tampoco puede utilizarse. Previsiones y cambios Soler espera que esa auditoría se pueda pasar antes de verano y así poder elaborar los pliegos y las condiciones de licitación de las obras. Siguiendo esos plazos, la idea es que en 2018  la construcción debería estar adjudicada y podrían empezar las obras que darían por terminada la piscina cubierta doce años después de su inicio. También se ha de tener en cuenta la evolución tecnológica y técnica que la sociedad ha visto en estos últimos diez años. El concejal resaltaba que aquel proyecto de 2006 ha quedado obsoleto, y por eso se pretende realizar otro proyecto y una obra nueva. Una de esas ideas pasa por las nuevas tecnologías, por ejemplo energías solares o acumuladas. Desde la Concejalía de Infraestructuras se estima, tras las últimas observaciones, que alrededor del 60 % de la obra ha quedado obsoleta, aunque todavía algunas instalaciones se pueden utilizar. Una de las intenciones que persigue el Ayuntamiento es que se plantee un sistema novedoso para que el mantenimiento sea el mínimo, también el consumo eléctrico y con ello que sea más atractiva la explotación para las empresas interesadas. Ha avanzado también que las instalaciones cuenten con una sala de terapias, con un gimnasio y, entre otros servicios, con una cafetería. Incluso, señala el responsable de Infraestructuras, que podría plantearse una segunda fase que ocupe los terrenos colindantes, por ejemplo el ecoparque. En ella se contemplaría una zona de baño para el verano, pero el edil mantiene la cautela y afirma que seguirá trabajando con el resto de equipo de gobierno para que la piscina quede terminada cuando antes. Usos La piscina cubierta, además de para el público en general, es una necesidad para muchos colectivos. Siempre ha sido una infraestructura muy demanda por los vecinos, pero más si cabe por entidades locales relacionadas con la salud que necesitan terapias acuáticas. Hay mucha gente que debe trasladarse a otros municipios para disfrutar de esos tratamientos o simplemente de su afición por la natación, durante los meses de invierno. Francisco Soler cree que estas instalaciones tendrán mucho éxito e insistía en reducir los costes al máximo para hacer atractiva la explotación. Se buscará financiación para terminar las obras y recalca que el proceso de adjudicación será lo más transparente posible. Post Views: 787

Hace más de diez años que se puso la primera piedra y desde 2008 las instalaciones están abandonadas sin haber concluido la construcción

- Escrito el 11 marzo, 2017, 11:44 pm
7 mins
La construcción de una piscina cubierta ha sido una promesa electoral durante muchos años en Santa Pola. Socialistas, primero, y populares, después, siempre hicieron bandera de estas instalaciones necesarias

Sin embargo, más de 10 años después de que el gobierno del popular Miguel Zaragoza pusiera la primera piedra, lo que pretendía ser una piscina, con unas prestaciones a la vanguardia, es hoy una construcción fantasma.

La estructura del edificio ha visto pasar los años con lentitud al lado del Centro de Salud del municipio. A parte del armazón, se observan restos de materiales de construcción: palés con sacos de arena, ladrillos e incluso un depósito. Ahí está todo eso desde mediados de 2008. Según comentaba Zaragoza, cuando todavía era alcalde, las obras se habían quedado en un porcentaje cercano al 80 % de su ejecución.

Al comienzo del proyecto el presupuesto inicial de licitación supuso una inversión que rondaba los cuatro millones y medio de euros, donde además la Diputación de Alicante y Conselleria aportaron sendas subvenciones de 250.000 euros.

Titularidad municipal

La crisis económica arrolló a una de las empresas que formaba parte de la Unión Temporal de Empresas (UTE), creada para ejecutar los trabajos. Fue la constructora valenciana Midascón S.L. la que se declaró, en enero de 2009, en suspensión de pagos y entró en concurso de acreedores. Ello provocó que se paralizaran las obras apenas un año después de su comienzo.

En una sesión plenaria de principios de 2015, todavía estando el PP en el gobierno local, se aprobó por unanimidad una petición para que la piscina pasara a ser de titularidad municipal. Días después de aquella petición, un dictamen favorable del Consell Jurídic Consultiu supuso de manera definitiva el rescate y la posesión de la obra así como la futura licitación de la misma.

A penas unas semanas después se produjo el cambio de gobierno en Santa Pola, y desde entonces se ha dicho desde el Ayuntamiento que pronto se finalizarían las obras. Han pasado casi dos años desde las elecciones de junio de 2015 y aparentemente todo sigue igual. El responsable de Infraestructuras ha dicho que se han mantenido reuniones con personal técnico con la finalidad de estudiar el estado actual de la obra. Recientemente se ha producido el último encuentro en el que se habló de una auditoria que revise la construcción y los aspectos técnicos.

Situación actual

En todo este tiempo se han registrado numerosos desperfectos en las instalaciones. Así lo explicaba el concejal de infraestructuras del Ayuntamiento de Santa Pola, Francisco Soler. Señala que ha habido numerosos actos vandálicos como pintadas o destrozos; también se han robado numerosos metros de cable. Además, añade que hay varios captadores solares que no funcionan, así como más maquinaria en el sótano que tampoco puede utilizarse.

Previsiones y cambios

Soler espera que esa auditoría se pueda pasar antes de verano y así poder elaborar los pliegos y las condiciones de licitación de las obras. Siguiendo esos plazos, la idea es que en 2018  la construcción debería estar adjudicada y podrían empezar las obras que darían por terminada la piscina cubierta doce años después de su inicio.

También se ha de tener en cuenta la evolución tecnológica y técnica que la sociedad ha visto en estos últimos diez años. El concejal resaltaba que aquel proyecto de 2006 ha quedado obsoleto, y por eso se pretende realizar otro proyecto y una obra nueva. Una de esas ideas pasa por las nuevas tecnologías, por ejemplo energías solares o acumuladas. Desde la Concejalía de Infraestructuras se estima, tras las últimas observaciones, que alrededor del 60 % de la obra ha quedado obsoleta, aunque todavía algunas instalaciones se pueden utilizar.

Una de las intenciones que persigue el Ayuntamiento es que se plantee un sistema novedoso para que el mantenimiento sea el mínimo, también el consumo eléctrico y con ello que sea más atractiva la explotación para las empresas interesadas. Ha avanzado también que las instalaciones cuenten con una sala de terapias, con un gimnasio y, entre otros servicios, con una cafetería. Incluso, señala el responsable de Infraestructuras, que podría plantearse una segunda fase que ocupe los terrenos colindantes, por ejemplo el ecoparque. En ella se contemplaría una zona de baño para el verano, pero el edil mantiene la cautela y afirma que seguirá trabajando con el resto de equipo de gobierno para que la piscina quede terminada cuando antes.

Usos

La piscina cubierta, además de para el público en general, es una necesidad para muchos colectivos. Siempre ha sido una infraestructura muy demanda por los vecinos, pero más si cabe por entidades locales relacionadas con la salud que necesitan terapias acuáticas. Hay mucha gente que debe trasladarse a otros municipios para disfrutar de esos tratamientos o simplemente de su afición por la natación, durante los meses de invierno.

Francisco Soler cree que estas instalaciones tendrán mucho éxito e insistía en reducir los costes al máximo para hacer atractiva la explotación. Se buscará financiación para terminar las obras y recalca que el proceso de adjudicación será lo más transparente posible.