La procesionaria del pino está ahora en su época más peligrosa

Provocan urticarias en el ser humano y en los animales pueden llegar a causar la muerte La procesionaria, haumetopoea pityocampa, es un insecto que afecta principalmente a los pinos. Las orugas tienen un periodo activo durante los meses de invierno y el comienzo de la primavera. Es en la fase oruga cuando más peligro tiene para los humanos y para los animales. Durante los meses de julio y agosto la hembra pone una gran cantidad de huevos en las acículas de los pinos y 30 ó 40 días después de la puesta, cerca de septiembre, nacen las orugas y empiezan a verse los primeros bolsones en los extremos de las ramas. Su apariencia es similar a la de un algodón de azúcar. En enero, febrero y marzo las orugas empiezan a descender del pino en hilera formando una procesión hasta encontrar un suelo blando donde enterrarse. Ya en julio aparecen las mariposas y vuelve a comenzar el ciclo con la puesta de huevos. Afecta a todos los pinos Manuel Pérez tiene una empresa de jardinería con su mismo nombre y explica que es un animal que está en continuo movimiento lo que hace muy difícil acabar con la procesionaria. “Por mucho que se fumigue un pino, puede venir una polilla semanas después y colocar los huevos con total tranquilidad; no se puede fumigar el pino todos los días”, aclaraba. Además, lo comparaba con el picudo que afecta a las palmeras: “Es más fácil de localizar, porque sabemos dónde está, pero la procesionaria tiene mayor libertad de movimiento”. En ese sentido, Alejandro Escalada, concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Santa Pola, recordaba que es un ciclo endémico de la naturaleza y es imposible acabar con la especie. Ya se ha actuado en diferentes partes del municipio donde hay pinos, especialmente las cercanas a colegios y parques. “Dadas las características de la localidad, el nivel de afectación es importante año tras año”, justificaba el edil. Para tratar de paliar ese efecto, una empresa de tratamiento de plagas, con un presupuesto de 3000 euros aproximadamente, se encarga de estas labores. Sin embargo, es la propia Conselleria de Medio Ambiente la encargada de actuar en los pinos del monte público. En terrenos privados, como casas de campo, Manuel Pérez recomienda la fumigación de todos los ejemplares, pero es una cosa que no hace, según dice. El jardinero ha aclarado que la procesionaria afecta a todos los pinos, independientemente de su tamaño o edad. Sin embargo añadía: “Un pino grande es más difícil que muera porque tiene más savia y más capacidad de reacción”. Estos animales se alimentan de las acículas de los pinos, por eso anidan en los extremos de las ramas, en la parte más tierna de los árboles. Si se comen todos los puntos de crecimiento del pino, éste podría morir. «El rociado a los pinos es la técnica más utilizada en el tratamiento contra la procesionaria» ¿Qué técnicas de prevención se utilizan? Para evitar perjudicar a los árboles el concejal comentaba las técnicas que se están llevando a cabo. Por un lado, la actuación general es el rociado a los pinos con un agente bacteriológico natural y sostenible. En los pinos de gran envergadura se aplica otra acción denominada endoterapia, consistente en inyecciones de un agente químico: “Directamente va a por la savia y llega a las acículas y cuando lo comen los animales…”. El jardinero añadía una nueva técnica novedosa en el sector: “Se coloca una especie de cilindro con un químico en los troncos para que cuando las orugas desciendan queden atrapadas y mueran”. Alejandro Escalada aseguraba que, pese a la dificultad, se intentan realizar controles de esta especie amenazante. En la fase de vuelo se suelen instalar trampas en los árboles a modo de bolsas. Éstas contienen feromonas para que el insecto se sienta atraído, se acerque y muera. El concejal matizaba: “No es una medida de prevención, sino una medida de control para tratar de adelantarse a la fase de las orugas”. Desde hace dos años en Santa Pola, según el edil, las condiciones están siendo más efectivas para frenar el efecto de la procesionaria. Los efectos climatológicos, las lluvias de los últimos meses y las temperaturas han ayudado a frenar un poco a esta plaga. «Es importante no tocar las orugas y evitar que los animales se acerquen a zonas con pinos» ¿Supone peligro para los humanos? En su cuerpo las orugas tienen unos filamentos blancos, a modo de pelos, que provocan urticarias en el ser humano. Son su modo de defensa, y en las personas puede causar picores y reacciones en la piel. Esos pelillos además son arrastrados por el viento y pueden depositarse en cualquier sitio, por ello hay que evitar el contacto con las pinadas en estas épocas. Un sarpullido con fuerte picor aparecerá en la piel, y se debería consultar con un médico. «Provocan urticarias en el ser humano y en los animales pueden llegar a causar la muerte» Alejandro Escalada advertía del importante peligro de entrar en contacto con una oruga y recomendaba que si algún vecino observa una bolsa en pino, o viera una hilera de estos animales, debe ponerse en contacto con el propio Ayuntamiento para que sea una brigada especializada la que actúe. La procesionaria es ciega durante toda su vida, por eso se mueve en fila simulando una procesión. A menudo suele confundirse con una serpiente si se observa en los márgenes de una carretera, por ejemplo ¿Qué consecuencias tienen en los animales? Los perros y los gatos son las especies domésticas que más fácil pueden resultar intoxicadas como consecuencia del contacto con una oruga procesionaria. Se recomienda que no se acerquen a las zonas con pinos durante esta época porque es ahora cuando las orugas ocupan el entorno del árbol: en el tronco, en el suelo… Los animales afectados comienzan mostrando hipersalivación y nerviosismo e incluso en ocasiones presentan glositis, estomatitis, angioedema y vómitos. Una fuerte inflamación que en ocasiones puede causar la muerte del animal. Post Views: 447

En los últimos dos años los tratamientos están siendo más efectivos pero no se puede erradicar porque se trata de un ciclo natural

- Escrito el 11 marzo, 2017, 12:33 am
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Provocan urticarias en el ser humano y en los animales pueden llegar a causar la muerte

La procesionaria, haumetopoea pityocampa, es un insecto que afecta principalmente a los pinos. Las orugas tienen un periodo activo durante los meses de invierno y el comienzo de la primavera. Es en la fase oruga cuando más peligro tiene para los humanos y para los animales.

Durante los meses de julio y agosto la hembra pone una gran cantidad de huevos en las acículas de los pinos y 30 ó 40 días después de la puesta, cerca de septiembre, nacen las orugas y empiezan a verse los primeros bolsones en los extremos de las ramas. Su apariencia es similar a la de un algodón de azúcar. En enero, febrero y marzo las orugas empiezan a descender del pino en hilera formando una procesión hasta encontrar un suelo blando donde enterrarse. Ya en julio aparecen las mariposas y vuelve a comenzar el ciclo con la puesta de huevos.

Afecta a todos los pinos

Manuel Pérez tiene una empresa de jardinería con su mismo nombre y explica que es un animal que está en continuo movimiento lo que hace muy difícil acabar con la procesionaria. “Por mucho que se fumigue un pino, puede venir una polilla semanas después y colocar los huevos con total tranquilidad; no se puede fumigar el pino todos los días”, aclaraba. Además, lo comparaba con el picudo que afecta a las palmeras: “Es más fácil de localizar, porque sabemos dónde está, pero la procesionaria tiene mayor libertad de movimiento”.

En ese sentido, Alejandro Escalada, concejal de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Santa Pola, recordaba que es un ciclo endémico de la naturaleza y es imposible acabar con la especie. Ya se ha actuado en diferentes partes del municipio donde hay pinos, especialmente las cercanas a colegios y parques. “Dadas las características de la localidad, el nivel de afectación es importante año tras año”, justificaba el edil. Para tratar de paliar ese efecto, una empresa de tratamiento de plagas, con un presupuesto de 3000 euros aproximadamente, se encarga de estas labores. Sin embargo, es la propia Conselleria de Medio Ambiente la encargada de actuar en los pinos del monte público. En terrenos privados, como casas de campo, Manuel Pérez recomienda la fumigación de todos los ejemplares, pero es una cosa que no hace, según dice.

El jardinero ha aclarado que la procesionaria afecta a todos los pinos, independientemente de su tamaño o edad. Sin embargo añadía: “Un pino grande es más difícil que muera porque tiene más savia y más capacidad de reacción”. Estos animales se alimentan de las acículas de los pinos, por eso anidan en los extremos de las ramas, en la parte más tierna de los árboles. Si se comen todos los puntos de crecimiento del pino, éste podría morir.

«El rociado a los pinos es la técnica más utilizada en el tratamiento contra la procesionaria»

¿Qué técnicas de prevención se utilizan?

Para evitar perjudicar a los árboles el concejal comentaba las técnicas que se están llevando a cabo. Por un lado, la actuación general es el rociado a los pinos con un agente bacteriológico natural y sostenible. En los pinos de gran envergadura se aplica otra acción denominada endoterapia, consistente en inyecciones de un agente químico: “Directamente va a por la savia y llega a las acículas y cuando lo comen los animales…”. El jardinero añadía una nueva técnica novedosa en el sector: “Se coloca una especie de cilindro con un químico en los troncos para que cuando las orugas desciendan queden atrapadas y mueran”.

Alejandro Escalada aseguraba que, pese a la dificultad, se intentan realizar controles de esta especie amenazante. En la fase de vuelo se suelen instalar trampas en los árboles a modo de bolsas. Éstas contienen feromonas para que el insecto se sienta atraído, se acerque y muera. El concejal matizaba: “No es una medida de prevención, sino una medida de control para tratar de adelantarse a la fase de las orugas”.

Desde hace dos años en Santa Pola, según el edil, las condiciones están siendo más efectivas para frenar el efecto de la procesionaria. Los efectos climatológicos, las lluvias de los últimos meses y las temperaturas han ayudado a frenar un poco a esta plaga.

«Es importante no tocar las orugas y evitar que los animales se acerquen a zonas con pinos»

¿Supone peligro para los humanos?

En su cuerpo las orugas tienen unos filamentos blancos, a modo de pelos, que provocan urticarias en el ser humano. Son su modo de defensa, y en las personas puede causar picores y reacciones en la piel. Esos pelillos además son arrastrados por el viento y pueden depositarse en cualquier sitio, por ello hay que evitar el contacto con las pinadas en estas épocas. Un sarpullido con fuerte picor aparecerá en la piel, y se debería consultar con un médico.

«Provocan urticarias en el ser humano y en los animales pueden llegar a causar la muerte»

Alejandro Escalada advertía del importante peligro de entrar en contacto con una oruga y recomendaba que si algún vecino observa una bolsa en pino, o viera una hilera de estos animales, debe ponerse en contacto con el propio Ayuntamiento para que sea una brigada especializada la que actúe. La procesionaria es ciega durante toda su vida, por eso se mueve en fila simulando una procesión. A menudo suele confundirse con una serpiente si se observa en los márgenes de una carretera, por ejemplo

¿Qué consecuencias tienen en los animales?

Los perros y los gatos son las especies domésticas que más fácil pueden resultar intoxicadas como consecuencia del contacto con una oruga procesionaria. Se recomienda que no se acerquen a las zonas con pinos durante esta época porque es ahora cuando las orugas ocupan el entorno del árbol: en el tronco, en el suelo… Los animales afectados comienzan mostrando hipersalivación y nerviosismo e incluso en ocasiones presentan glositis, estomatitis, angioedema y vómitos. Una fuerte inflamación que en ocasiones puede causar la muerte del animal.