Lo efímero de la política o lo duradero de la gestión

Artículo de opinión de Paco Soler

- Escrito el 03 marzo, 2018, 7:00 pm
6 mins

A menudo confundimos términos de referencia, incluso para definir conceptos de extraña ambigüedad. La política puede ser uno de ellos. Es como un gran saco en el que se mete todo. Sin embargo, también se suele incluir la gestión, o la incapacidad de realizarla; el inmovilismo, o la incapacidad de resolución; el buen gobierno, o la incapacidad de generar expectativas de inversión… En definitiva, todo aquello que genere confusión y ambigüedad tiene cabida en el término política.

Cambiar las cosas

Yo entré en política jubilado, al contrario que otros que o bien llevaban la friolera de más de 20 años viviendo de ella o que esperan vivir de ella otros tantos más. Al entrar, lo hice esperanzado de poder cambiar las cosas; sin embargo, mira tú por donde, si me descuido me cambian a mí. Los acontecimientos que genera el destino son, a mi juicio, etapas de aprendizaje que curten tu personalidad y, si te mantienes firme en tus principios, puedes salir airoso y reforzado de estas situaciones tan complejas que se han creado en esta legislatura.

Una legislatura que pasará a la Historia por intervenciones policiales, detenciones de policías, investigaciones y testificales; en fin, una legislatura que marcará un antes y un después en Santa Pola. Sin embargo, el hecho de compartir gestión con grupos políticos tan diferentes es muy complicado y, por ese motivo, especialmente por la forma tan distinta de entender la política y la gestión de gobierno, es por lo que todo llega a su fin.

Proyectos que no verán la luz
«Falta valentía para asumir la responsabilidad de gestión»

A poco más de un año de las elecciones municipales uno vuelve la vista atrás y piensa: “Dónde están los proyectos que yo quería realizar”. Este último año debería ser en el que los santapoleros contemplaran los cambios, sin embargo, nadie va a contemplar nada. En dos años de gestión he llevado a cabo proyectos de distinta magnitud, muchos de ellos, gestionados a medias, quedaron olvidados en un cajón. En mi opinión, una falta de respeto a mi gestión. El Centro Cívico fue uno de mis más insistentes proyectos, apoyado, cómo no, por Lorenzo Andreu como Concejal de Servicios Sociales.

Un proyecto que toca a su fin en el ámbito administrativo y que en breve se iniciaran los trabajos. Hay que agradecer también la gestión de Ignacio Soler, como responsable de Hacienda, a la hora de asignar partida presupuestaria. Este es uno de tantos de los que se han realizado, pero que subyacen escondidos bajo el asfalto. Pero hay otros que no verán la luz, porque falta valentía para asumir la responsabilidad de gestión en cuanto implica una subida de tasas. Es mejor esconder la cabeza bajo el ala, antes que explicar a la gente las ventajas de cualquier actuación. Resulta impopular subir las tasas unos euros y más a un año de las elecciones.

Una recogida de residuos moderna
«Es todo política de guerrillas, no hay sentido de gobierno en mayúsculas»

El proyecto que presenté, en lo referente a la recogida de residuos y limpieza, elevaba en un millón de euros el pago actual. Siempre nos hemos quejado de lo sucia que está Santa Pola, de lo poco que se limpia en Gran Alacant, de las molestias de los contenedores… Pues bien, mi proyecto reflejaba el cambio total de contenedores por otros más pequeños y con vaciado inferior, elevar a diario las frecuencias de recogida en todos los sectores, incrementar las mismas en limpieza en todas y cada una de las calles; unas mejoras tan sustanciales que pocos se resistirían a pagar unos euros más si finalmente el servicio vale la pena.

Tampoco se va a finalizar la reordenación del centro, ni a embellecer la Glorieta. El motivo es que no se quiere el enfrentamiento con la sociedad cuando existen argumentos muy sólidos de que los cambios repercutirán en beneficio de todos. Siempre hay mecanismos para ayudar a las personas que no puedan afrontar ese incremento de gasto. Es todo política de guerrillas, no hay sentido de gobierno en mayúsculas. Una cosa está clara, personalmente no apoyaré unos presupuestos que faciliten que se licite a futuro algo peor de lo que ya hay. No seré yo quien colabore en gestiones destructivas. Me expulsaron por mi compromiso por Santa Pola y no incluía ni siglas ni partidos. Mi compromiso es con mi pueblo y lo que crea que no es bueno para mis vecinos, tampoco es bueno para mí.