Más de 30.000 personas visitaron el Parque Natural de Las Salinas en 2016

Más de 30.000 personas visitaron el Parque Natural de Las Salinas en 2016 Unas 2400 hectáreas dan hogar a cerca de 340 especies de aves durante todo el año En la Comunitat Valenciana hay 22 Parques Naturales, nueve de ellos en la provincia de Alicante. Santa Pola cuenta con el Parque Natural de las Salinas y es un enclave ambiental bastante desconocido para la población del municipio. Existe una idea general de lo que allí hay, por ejemplo los flamencos, pero muchos habitantes reconocen no saber demasiado sobre el parque. Originalmente la zona formaba parte de una albufera que fue colmatándose por los aportes de sedimentos de los ríos Segura y Vinalopó y la acción humana. Su historia está ligada al parque del Hondo en Elche, con el que comparte algunas peculiaridades. A finales del siglo XIX se llevó a cabo la instalación de las exportaciones salineras. «En las 2496 hectáreas que conforman el Parque Natural conviven cerca de 340 especies. La más abundante son los flamencos, que pueden llegar a los 8000 individuos» La superficie total del parque es de 2496 hectáreas donde conviven cerca de 340 especies diferentes de aves, el grupo faunístico más abundante. Aparte de las variedades acuáticas y marinas hay otros grupos que, aunque no estén catalogados como tal, están relacionados con ecosistemas húmedos. En las diferentes temporadas del año se pueden observar determinadas especies: aves nidificantes, invernantes, estivales. Sin embargo, uno de los aspectos más importantes es que  tiene una enorme importancia como espacios de descanso y alimentación en las épocas de los pasos migratorios entre el norte de Europa y el continente africano. La zona está protegida como Parque Natural desde 1994 y también está declarada como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) mediante una directiva europea, pero además es un humedal de importancia internacional, desde el punto de vista de su interés ecológico y para la conservación de la biodiversidad, incluido en la lista RAMSAR. El flamenco es el ave predominante Es fácil pasar por la N-332 y ver flamencos en las balsas que acompañan a la carretera a su paso por la Santa Pola. Y es que esta especie es la principal y más abundante en el parque. En ocasiones, las colonias de flamencos se acercan a los 8000 individuos. Su presencia en el parque es constate a lo largo del año y supone cerca del 40% del total de las aves. Su envergadura puede llegar a los 170 cm y cuenta con unas largas patas además de un cuello también largo. De manera constante emite reclamos nasales y guturales además de cacareros; esto, junto a su color rosa característico, hace del flamenco un ave de lo más espectacular. Sin embargo, sus tonalidades rosáceas se adquieren con su alimento, porque cuando los polluelos nacen son de color grisáceo. La ‘artemia salina’, un pequeño crustáceo que no supera el centímetro y medio, es la dieta principal del flamenco y contiene el pigmento que otorga el color rosa a las aves. Las Salinas de Santa Pola, las lagunas manchegas de Pétrola (Albacete) y la Laguna de Fuente de Piedra (Málaga), son los mejores sitios de la península para observar el flamenco durante todo el año. 340 especies de aves Aparte del flamenco viven en el parque unas 340 especies de aves. El alimento  más común son peces e invertebrados que penetran en las salinas, además de otras que comen insectos o algún alga. Al mismo tiempo, la producción salinera se aprovecha de la riqueza mineral aportada por los excrementos de la avifauna. La observación de aves es un ocio que está en aumento y que solo precisa de un buen instrumento de visión Sus épocas de cría también suelen coincidir en los meses previos al verano. En el parque hay zonas acotadas para la observación de aves, que es un ocio que actualmente se encuentra en aumento. La mayoría de quienes lo practican tienen una premisa: anteponer el descanso de la especie a quedarse sin verla. Es necesario contar con unos prismáticos o con un telescopio para no perder detalle de nada. El inconveniente de estos aparatos es su elevado precio, pero quienes lo practican dicen que es una inversión para toda la vida. La cigüeñuela es la segunda más común en las Salinas de Santa Pola. Hay especies de varios tamaños y colores. Destacan el grupo de las aves límicolas, de pequeño tamaño y de colores apagados como la avoceta; las anátidas, palmípedos como el pato colorado, el pato blanco o el pato cuchara; los rálidos, como calamones o la focha común; y las gaviotas y charranes. Incluso, por debajo del 1%, las rapaces como el águila pescadora, el halcón peregrino o los búhos, también tienen su espacio. Rutas y visitas guiadas Son dos las rutas preparadas para los visitantes que recorran el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola: El Pinet y la Playa del Tamarit. Además, se organizan visitas guiadas al Museo de la Sal, enclavado en el mismo parque y que permite conocer la historia de las salinas y el proceso actual de extracción de la sal. En esos caminos puede observarse una especie vegetal en suelos arenosos y salobres, característica por ser endémica de la localidad: la saladilla de Santa Pola (Limonium santapolense). Dos guías y cuatro miembros de una brigada se encargan del control y de la vigilancia de las aves del parque. De momento, en 2016 visitaron el parque más de 30000 personas; son 11000 más que en el año anterior. Agradecemos la colaboración prestada por el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola y al departamento de Turismo del Ayuntamiento de Santa Pola Post Views: 726

- Escrito el 01 febrero, 2017, 4:00 pm
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Más de 30.000 personas visitaron el Parque Natural de Las Salinas en 2016

Unas 2400 hectáreas dan hogar a cerca de 340 especies de aves durante todo el año

En la Comunitat Valenciana hay 22 Parques Naturales, nueve de ellos en la provincia de Alicante. Santa Pola cuenta con el Parque Natural de las Salinas y es un enclave ambiental bastante desconocido para la población del municipio. Existe una idea general de lo que allí hay, por ejemplo los flamencos, pero muchos habitantes reconocen no saber demasiado sobre el parque.

Originalmente la zona formaba parte de una albufera que fue colmatándose por los aportes de sedimentos de los ríos Segura y Vinalopó y la acción humana. Su historia está ligada al parque del Hondo en Elche, con el que comparte algunas peculiaridades. A finales del siglo XIX se llevó a cabo la instalación de las exportaciones salineras.

«En las 2496 hectáreas que conforman el Parque Natural conviven cerca de 340 especies. La más abundante son los flamencos, que pueden llegar a los 8000 individuos»

La superficie total del parque es de 2496 hectáreas donde conviven cerca de 340 especies diferentes de aves, el grupo faunístico más abundante. Aparte de las variedades acuáticas y marinas hay otros grupos que, aunque no estén catalogados como tal, están relacionados con ecosistemas húmedos. En las diferentes temporadas del año se pueden observar determinadas especies: aves nidificantes, invernantes, estivales. Sin embargo, uno de los aspectos más importantes es que  tiene una enorme importancia como espacios de descanso y alimentación en las épocas de los pasos migratorios entre el norte de Europa y el continente africano.

La zona está protegida como Parque Natural desde 1994 y también está declarada como ZEPA (Zona de Especial Protección para las Aves) mediante una directiva europea, pero además es un humedal de importancia internacional, desde el punto de vista de su interés ecológico y para la conservación de la biodiversidad, incluido en la lista RAMSAR.

El flamenco es el ave predominante

Es fácil pasar por la N-332 y ver flamencos en las balsas que acompañan a la carretera a su paso por la Santa Pola. Y es que esta especie es la principal y más abundante en el parque. En ocasiones, las colonias de flamencos se acercan a los 8000 individuos. Su presencia en el parque es constate a lo largo del año y supone cerca del 40% del total de las aves.

Su envergadura puede llegar a los 170 cm y cuenta con unas largas patas además de un cuello también largo. De manera constante emite reclamos nasales y guturales además de cacareros; esto, junto a su color rosa característico, hace del flamenco un ave de lo más espectacular.

Sin embargo, sus tonalidades rosáceas se adquieren con su alimento, porque cuando los polluelos nacen son de color grisáceo. La ‘artemia salina’, un pequeño crustáceo que no supera el centímetro y medio, es la dieta principal del flamenco y contiene el pigmento que otorga el color rosa a las aves.

Las Salinas de Santa Pola, las lagunas manchegas de Pétrola (Albacete) y la Laguna de Fuente de Piedra (Málaga), son los mejores sitios de la península para observar el flamenco durante todo el año.

340 especies de aves

Aparte del flamenco viven en el parque unas 340 especies de aves. El alimento  más común son peces e invertebrados que penetran en las salinas, además de otras que comen insectos o algún alga. Al mismo tiempo, la producción salinera se aprovecha de la riqueza mineral aportada por los excrementos de la avifauna.

La observación de aves es un ocio que está en aumento y que solo precisa de un buen instrumento de visión

Sus épocas de cría también suelen coincidir en los meses previos al verano. En el parque hay zonas acotadas para la observación de aves, que es un ocio que actualmente se encuentra en aumento. La mayoría de quienes lo practican tienen una premisa: anteponer el descanso de la especie a quedarse sin verla. Es necesario contar con unos prismáticos o con un telescopio para no perder detalle de nada. El inconveniente de estos aparatos es su elevado precio, pero quienes lo practican dicen que es una inversión para toda la vida.

La cigüeñuela es la segunda más común en las Salinas de Santa Pola. Hay especies de varios tamaños y colores. Destacan el grupo de las aves límicolas, de pequeño tamaño y de colores apagados como la avoceta; las anátidas, palmípedos como el pato colorado, el pato blanco o el pato cuchara; los rálidos, como calamones o la focha común; y las gaviotas y charranes. Incluso, por debajo del 1%, las rapaces como el águila pescadora, el halcón peregrino o los búhos, también tienen su espacio.

Rutas y visitas guiadas

Son dos las rutas preparadas para los visitantes que recorran el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola: El Pinet y la Playa del Tamarit. Además, se organizan visitas guiadas al Museo de la Sal, enclavado en el mismo parque y que permite conocer la historia de las salinas y el proceso actual de extracción de la sal. En esos caminos puede observarse una especie vegetal en suelos arenosos y salobres, característica por ser endémica de la localidad: la saladilla de Santa Pola (Limonium santapolense).

Dos guías y cuatro miembros de una brigada se encargan del control y de la vigilancia de las aves del parque. De momento, en 2016 visitaron el parque más de 30000 personas; son 11000 más que en el año anterior.

Agradecemos la colaboración prestada por el Parque Natural de las Salinas de Santa Pola y al departamento de Turismo del Ayuntamiento de Santa Pola