«Podríamos decir que somos el verdadero gobierno de la provincia»

Entrevista > Esteban Vallejo / Director territorial de Presidencia de la Generalitat en Alicante (Tánger, 22-mayo-1956)

- Escrito el 04 julio, 2018, 12:00 pm
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Esteban Vallejo lleva trabajando desde que tenía 14 años. Su función ahora es la mediación de ayuntamientos, colectivos y particulares con el President

Es una figura recuperada por el actual presidente de la Generalitat, Ximo Puig, y en sus manos esta enlazar las necesidades de los alicantinos, ya sean entidades o particulares, con el Gobierno autonómico. Pero, ¿quién es Esteban Vallejo?

Empezaste muy joven a trabajar. ¿Cuál fueron tus inicios en el mercado laboral?

Fue a los 14 años, tras acabar el curso de bachillerato que me correspondía en el instituto Jorge Juan. En Radio Popular necesitaban un botones, que era una categoría en la que se podía trabajar con 14 a 16 años, y me presenté para estar los tres meses de verano.

Me presente allí, en una especie de oposición, y me cogieron. Entonces Radio Popular era la Cope, igual que ahora, pero en aquel momento, al menos en Alicante, era una emisora progresista, la única de izquierdas. Era la época del Vaticano II, Juan XXIII de alguna manera había metido a la iglesia en un camino de progreso y ahí estábamos nosotros.

Hablamos de 1970, por lo tanto, Franco estaba vivo, y nos hacían pasarlas canutas con la censura. Había que llevar todo lo que se iba a decir al día siguiente, palabra por palabra, y mientas las otras emisoras, que eran más afines al régimen, pasaban la censura y simplemente ponían la tapa delante y el censor de turno ponía el sello y lo daba por bueno, a mí a veces me hacían esperar durante horas hasta que decían que se podía decir o no.

Ese día empecé y nunca he dejado de trabajar hasta ahora. Yo tengo una antigüedad de jubilación de 48 o 49 años, y encima también he tenido pluriempleos.

Como tema curioso, dentro de tu trayectoria, fuiste sargento…

Yo llegué a sargento porque el coronel del régimen en el que yo estaba me dijo que, si me apuntaba a un curso, me hacía sargento y le llevaba el número 1 de la promoción de la región militar, que entonces abarcaba Alicante, Valencia, Castellón, Albacete y Murcia, me daba un mes de permiso. Era una especie de competición entre regimientos, a mí lo del mes de permiso me había motivado suficiente y conseguí ser el número 1.

Entonces era obligatorio hacer la mili y si la hacías de forma voluntaria podías elegir el destino. Yo la hice voluntariamente y elegí Alicante. Lo lógico casi era que yo me hubiera quedado en el ejército, pero tenía muy claro que quería ser psicólogo y me fui.

La psicología es tu verdadera profesión, y la que has ejercido durante muchos años hasta tu llegada aquí.

Sí, he estado 33 o 34 años de psicólogo funcionario en el ayuntamiento de San Vicente del Raspeig, simultaneando, desde los años 90, con profesor asociado de la Universidad de Alicante, que es la única labor profesional que se puede hacer sin incurrir en incompatibilidad.

La figura de director territorial la recupera Ximo Puig, tras eliminar el anterior Gobierno lo que era el delegado del Consell. ¿Cuáles son tus funciones?

Los cargos anteriores eran delegados del Consell y yo soy director territorial de Presidencia. Pero en realidad hago funciones de delegado porque este edificio en sí, la Casa de las Brujas, es la delegación del Consell.

El President decide nombrar directores territoriales para que hagamos un trabajo de mediación. Se trata de canalizar demandas de ayuntamientos, colectivos o personas que se dirigen a Presidencia para solicitar, comentar o solicitar orientación sobre diferentes temas. Ese tipo de gestiones eran difíciles de hacer con el Palau directamente y aquí encuentran una cercanía.

Ese es el más importante de nuestros trabajos, esa interlocución. Nuestro presidente es una persona muy municipalista, como buen alcalde que ha sido de Morella, un pueblo que está en la periferia de la periferia, al norte de Castellón. Es un sitio que entiende muy bien lo que es la centralización, el centralismo, y la descentralización.

No es un puesto político…

La delegación del Consell la ocupaba un político, y la novedad con la dirección territorial es que tienen que ser ocupadas por funcionarios, que pueden ser de la casa o también de ayuntamientos, como es mi caso, o de universidad, por ejemplo. Estamos designados políticamente, en mi caso por el Presidente de la Generalitat, y contamos con una excedencia especial en nuestro puesto habitual.

Con diferentes instituciones en un mismo ámbito provincial, como son Diputación, subdelegación del Gobierno y delegación del Consell, ¿crees que los ciudadanos saben a quién tienen que dirigirse?

Entre nosotros estamos muy coordinados, con lo que un ciudadano que quiera exponer una demanda puede acudir a cualquiera de los tres, y ya le orientamos. En principio parece fácil. La subdelegación del Gobierno lleva sobre todo los asuntos de seguridad, como la Guardia Civil o Policía Nacional, así como la intermediación con ministerios.

Por parte de esta Delegación cualquier tema relacionado con las competencias transferidas a nuestra autonomía, que prácticamente son todas: educación, sanidad, turismo, seguridad, emergencias, agricultura, hacienda, economía y un largo etcétera. Podríamos decir que somos el verdadero gobierno de la provincia.

La Diputación es una institución cuya principal motivación es trabajar para ayudar a los ayuntamientos, especialmente a los pequeños, con el fin de que aquellos que no pueden invertir en generar una estructura, una biblioteca, por ejemplo, que a lo mejor vale dos veces su presupuesto anual, puedan entrar en los planes de obras y servicios de la Diputación y reciban una ayuda.

Imagino que el mayor presupuesto corresponde a la delegación del Consell

Si pensamos en presupuestos la diferencia es clara. Los presupuestos de la Generalitat para la provincia de Alicante, durante un año, son 6.000 millones de euros. Es decir, lo que nos cuesta el profesorado, los médicos y resto personal sanitario, los conductores de los autobuses que llevan a los niños al colegio, etc.

La Diputación tiene 200 millones de euros de presupuesto, es decir 30 veces menos, y luego la subdelegación del Gobierno generalmente se quejan porque no tienen presupuesto, ya que ellos lo que tienen son competencias en relación con el Gobierno central y lo paga cada ministerio.

La Diputación también se define a veces como el Gobierno de Alicante.

Bueno, eso es cosmética. Es una estrategia que la Diputación de Alicante ha tenido y sigue teniendo. Hasta ahora, que han recuperado la alcaldía de Alicante, el PP en el sur de la Comunidad solo tenían Benidorm y Orihuela, y por lo tanto consideraron la Diputación como su avanzadilla, su institución para hacer política.

Pero hay una cosa evidente, para ser gobierno de la provincia implica tener responsabilidad de gestión, y esa nos corresponde a nosotros en sanidad, campo, agua, educación… La Diputación tiene la consideración de gobernar sobre sí mismos en la provincia. Esto es lo que recoge la Constitución.

¿Crees que los alicantinos se sienten parte del proyecto común que es la Comunidad Valenciana?

En nuestra Comunidad hay mucha diversidad. Un ciudadano de Torrevieja y uno de Xavea tienen diferentes actitudes; sentimientos; identidades, incluso en la lengua… Hay una parte del sur del sur, es decir, de la mitad de la provincia de Alicante al sur, que tienen más dificultad en sentirse valenciano. Esto lo único que hace es darnos el trabajo que el Presidente siempre ha querido desarrollar, que es el de coser la comunidad.

Deberíamos hacer un esfuerzo para sentirnos orgullosos de ser valencianos. Hay una dificultad de nomenclatura. El hecho de que la capital sea Valencia y esto se llame Comunidad Valenciana, genera una dificultad de rivalidades entre pueblos; si nos llamáramos Comunidad Mediterránea pues a lo mejor no tendríamos tantos problemas. Ahora empezamos a tener motivos de estar orgullosos de ser valencianos mientras que hace diez, cinco e incluso tres años, si decías por ahí que eras valenciano la gente se echaba las manos a la cartera.

Tras los primeros tres años de legislatura, ¿qué avances se han conseguido desde esta Dirección Territorial?
«Gestionamos bien la seguridad económica: somos la Comunidad que más crece en PIB y la inversión extranjera se ha aumentado en un 504%»

Nosotros somos una correa de transmisión de los avances que se consiguen para toda la Comunidad. Tenemos que ser un ejemplo de las características nuevas que hay en el Gobierno valenciano. Hay una que es la estabilidad; estamos demostrando generar confianza en el exterior y eso ha propiciado un aumento de la inversión extranjera del 504%, que multiplica por cinco la que había hace solo tres años.

Esa confianza la generamos cuando hablamos para Alicante del Distrito Digital o del futuro Instituto para el Estudio del Envejecimiento. Esa estabilidad permite el progreso económico, como evidencia el que somos la Comunidad que más crece en PIB en España, lo que a su vez es una demostración de que gestionamos bien la seguridad económica. Está Comunidad ahora tienen el PIB más alto de todas siendo de izquierdas, porque gestionamos mejor en general a pesar de ese tópico generalizado, lo que se llama el inconsciente colectivo, que dice que la derecha es mejor en lo económico.

Pero hay otra característica a la que se da poco mérito o se hace poco hincapié, que es la honradez. Este Gobierno se ha obligado a serlo y se auto vigila de tal manera que aunque alguno quisiera no serlo no va a poder, y eso ya es un gran cambio.

¿Y en concreto para Alicante?
«El futuro ya está aquí, si nos paramos nos atropella, y por eso la apuesta para Alicante es la digitalización y la innovación»

Yo destacaría la apuesta del President por la bicapitalidad Valencia-Alicante. Eso tiene sus dificultades burocráticas, funcionales y estructurales, pero es algo que estamos consiguiendo.

Lo fácil es volver a una burbuja inmobiliaria o convertirnos en la zona hostelera del resto del mundo. Pero la burbuja inmobiliaria te salva al estilo de pan para hoy y hambre para mañana, a corto plazo, y ocurren cosas como en la pasada crisis que se quedaron 2.000.000 de viviendas sin vender y con unas consecuencias de paro terribles.

Antes nosotros íbamos hacia el futuro y ahora el futuro nos está pasando por encima, y la apuesta de Ximo Puig para esta zona es precisamente ese, el futuro que ya está aquí, la digitalización y la innovación. Vamos a ser Alicante Distrito Digital y a la Ciudad de la Luz van a venir empresas de toda Europa, y probablemente de todo el mundo, a innovar. También tenemos el Instituto de Neurociencias en San Juan, que es un absoluto ejemplo de investigación científica.

No nos vamos a olvidar del turismo, que obviamente que es una gran industria. Estamos teniendo unos resultados espectaculares, pero es sensible a cambios y ahora nos está beneficiando lo que pasa en otros países.

¿Esa bicapitalidad es para algo más que la innovación?

Es en todos los marcos; el objetivo del Presidente es conseguir que Alicante sea realmente como la segunda capital de la Comunidad Valenciana en aspectos de innovación, digitalización y también en la salud. Estamos en conversación con una alicantina, que es María Blasco, que es la principal investigadora del Centro Nacional de Investigación de Enfermedades Oncológicas, de cáncer, y en Alicante se instalará un Instituto que trabajará contra el envejecimiento, buscando la longevidad. También culturalmente Alicante está recibiendo un apoyo enorme de la Generalitat, y muestra de eso es la compra de un tercio del Teatro Principal.

Entonces, ¿el tema de la Ciudad de la Luz ya está definido?

La Ciudad de la Luz es enorme, cabe de todo, y es un asunto muy complejo. El problema es que todavía estamos negociando con Europa. Lo que hizo el Gobierno anterior fue cometer una ilegalidad tremenda, que está castigada de manera muy severa por Europa. Cuando vino la sanción a este Gobierno, debería haber llegado al otro, pero nos vino a nosotros, nos quedamos de piedra porque prácticamente había que abandonar la Ciudad de la Luz. Pero el Presidente se ha ido varias veces a Bruselas, muchas conocidas y otras no, por esos asuntos.

La sanción europea se ha rebajado bastante, pero todavía nos quedan aspectos que mover. En principio parece que cualquier institución que sea de Generalitat y se quiera instalar allí, siempre que sea una institución que no genere actividad económica y siempre que se nos autorice desde la Comisión Europea, se puede situar ahí. De manera que vamos utilizando la Ciudad de la Luz, vamos haciendo cosas que sí están autorizadas por la Unión Europea, y está en marcha, aunque estamos en la mitad de la primera parte del partido.

Pero si vienen empresas sí que sería para hacer una actividad económica, ¿eso lo autorizarían?
«Hay un montón de empresas finlandesas que están haciendo las maletas para venir a la Ciudad de la Luz»

En efecto, pero hay condiciones para vender total o parcialmente, o alquilar. Hay una serie de condicionantes, pero sí es posible, de hecho, hay un montón de empresas finlandesas que están haciendo las maletas para venirse a trabajar a Alicante en creación de apps para móviles, games, montar empresas que a partir de tres trabajadores son capaces de generar un PIB muy alto, y vendrán y se instalarán aquí.

En la apuesta por el transporte está, entre otros, el túnel para el tranvía en Serra Grossa. ¿Estará en funcionamiento antes de final de año?

Sin duda, eso está claro que sí porque hemos ido cuando se empezaban las obras y hemos ido a mitad de camino, y está muy avanzado, ya está el túnel y las vías puestas. El director general de Transportes, Carlos Domingo, nos ha dicho que casi con total certeza en este mismo otoño estará funcionando y el TRAM pasando por ahí.

¿La vía parque también estará cerrada?

En política todo es muy complicado y la vía parque no es una excepción, porque implica al Gobierno local, es decir al Ayuntamiento de Alicante; a RENFE, porque la última fase pasa cerca y por encima o debajo de las vías del tren, lo que significa que se queda un espacio inmenso si se sotierran las vías, que es el famoso Parque Central del que tanto se ha hablado, y luego la propia Generalitat.

Muchas de las dificultades son de tipo burocrático, pero nosotros estamos decididos a terminar y conectar Alicante con el exterior por esta vía.

Alicante hacia el norte está bien comunicado, ¿se va a apostar por hacer lo mismo con la zona sur?
«El Corredor Mediterráneo, con alta velocidad real, debería estar funcionando en 2025»

Volvemos al problema de las competencias. Los ferrocarriles son competencia del Estado, del Ministerio de Fomento, que ahora afortunadamente dirige un valenciano, José Luis Ávalos. Por lo tanto, cualquier iniciativa que tenga que ver con llevar el ferrocarril hacia abajo, incluso el enlace desde el aeropuerto al resto de vías, cosa que es obligatoria, es una competencia estatal. En Cataluña, por ejemplo, la Generalitat Catalana sí tiene competencia sobre las cercanías, aquí no llegamos a eso y nuestras competencias son sobre los ferrocarriles antiguos de vía estrecha.

El Corredor Mediterráneo es una infraestructura absolutamente imprescindible para España y para Europa, y tiene que pasar necesariamente por la zona donde se produce el 80% o más de lo que se exporta al resto de Europa. En el plazo prefijado, que es 2025, debería estar funcionando con doble vía y alta velocidad real, ya que actualmente todavía tiene que pararse por embudos, por ejemplo.

Luego hay una clara necesidad, y una promesa por el propio Presidente, que es la creación de una zona de actuación logística en la Vega Baja. Sería una solución ecológica, económica, respetuosa con el medio ambiente e imprescindible para las empresas agropecuarias del sur de Alicante. Ahorraríamos en tubos de escape, en contaminación… y económicamente un montón. Es un sitio donde se conecta camiones y trenes, de forma que en un muelle largo puedes cargar el camión en el tren e ir hasta Alemania, a una buena velocidad, y conducir allí, o dejar el contenedor para su traslado.

¿Esta actuación estará también en 2025?

Para el 2025 estará el Corredor Mediterráneo, y estamos a expensas de su funcionamiento para, en función de por donde pase, llevar este puerto seco a uno u otro sitio. Con este proyecto colaboran todos los ayuntamientos de la Vega Baja, la Universidad de Alicante y otras entidades.

Un puerto seco que el PP olvidó completamente, no lo tenía previsto cuando diseñó otros ocho y se olvidó de la Vega Baja donde hay mucha carga de productos perecederos.

Cambiando de tema, ¿se sabe ya cada cuánto tiempo se celebrará la Volvo Ocean Race?

La última edición de la Volvo fue relativamente barata y desde luego rentable, dejó un impacto económico en la ciudad de entre 90 y 120 millones de euros. Digo barata porque los costes se redujeron una barbaridad, con respecto a la edición anterior, y sin embargo hubo mucha interactividad, actividades… La gente no solo visitaba la Volvo, sino que participaba.

Lo que ha ocurrido es que Volvo, como empresa automovilística Sueca, ha tenido cambios, venta de sociedades, etc. y ahora la organización de la carrera sigue siendo Volvo, pero lo lleva otra empresa. En este momento lo que hay son diversos proyectos de cuánto va a durar entre carrera y carrera, seguimos en negociaciones, pero parece que la próxima edición probablemente será cercana.

Para terminar, Alicante percibe en inversiones del Estado 99 euros por habitante frente a los 215 euros de media nacional, lo que nos sitúa la cuarta provincia de España por la cola. ¿Con el nuevo Gobierno puede cambiar algo?
«La segunda consellería que más gasta es la de la ´deuda` para amortizar los 44.000 millones que nos dejó el Gobierno anterior»

Esperamos ser capaces de darle la vuelta, esa es nuestra gran aspiración. Miremos el indicador que miremos, matriculación de coches, número de industrias… lo que sea, Alicante siempre está entre las cuatro o cinco primeras provincias de España. Sin embargo, estamos maltratados en varios sentidos.

Por un lado, por la deuda que tiene maniatado a este Gobierno, que nos dejó el Gobierno anterior, y que asciende a 44.000 millones de euros, lo que significa pagar casi lo mismo que nos cuesta la consellería de Sanidad con todo: hospitales, médicos, personal auxiliar, tratamientos, gasto farmacéutico, etc. Lo llamamos ´la consellería de la Deuda` porque es la segunda que más gasta.

Por otro lado, estamos muy marginados en inversión. Es un clásico en los Gobiernos del PP prometer una cantidad, presupuestar diez veces menos y ejecutar, es decir, terminar, todavía diez veces menos de lo presupuestado. Rajoy venía al aeropuerto, decía que se iba a invertir 1.500 millones de euros, te encontrabas que luego en los presupuestos ponía 100 y que un año después solo se habían ejecutado 27.

¿Y eso se ha estado permitiendo?
«Se nos ha estado quitando más de 3.500 millones de euros al año en inversiones del Estado»

Esa barbaridad era respondida, nosotros nos enfadábamos, era normal porque estábamos marginados con respecto al resto de comunidades. Podríamos haber creado aquí 50.000 puestos de trabajo si se nos hubiera tratado como a la media; se nos ha estado quitando mucho dinero, 3.500 o 4.000 millones cada año.

Lo que ha cambiado es que llevábamos desde 2014 pidiendo una reunión con Rajoy y solo nos daban aplazamientos, y estamos en 2018 sin un nuevo modelo de financiación autonómica más justa. No somos diferentes de Logroño y tienen ocho veces más que nosotros, y todo en función de intereses electorales.

El nuevo Gobierno aporta diálogo, Pedro Sánchez dice que el modelo de financiación va a ser difícil modificarlo en esta legislatura, pero que se van a poner medidas compensatorias, aunque sea se manera provisional, para tratar de compensar la balanza entre unas y otras comunidades, y eso ya es un cambio sobe el portazo en la cara que nos daba Montero.

También existe una opinión que dice que las inversiones de la Generalitat perjudican a la provincia de Alicante.

Sí es verdad que se quejan, porque eso ha sido así, pero en estos tres años esto se compensado. Ahora es cuestión de opiniones. De cada 100 euros que invierte la Generalitat, 37 vienen a la provincia de Alicante, que es lo que la corresponde por su población.

Ahora esas opiniones es cuestión de matices. Por ejemplo, si un ciudadano de esta provincia tiene una enfermedad grave y el hospital de referencia es la Fe de Valencia, que se ha llevado la inversión, ¿esa inversión debe contarse solo en Valencia o también en Alicante por los alicantinos que van a beneficiarse de ella?

Desde los 14 años dedicado a esta profesión del periodismo en la que ha ejercido en todos los niveles, desde corresponsal a editor. En la actualidad es el director de los medios de comunicación AQUÍ.