Riqueza marina

El Acuario Municipal de Santa Pola de agua salada es el más antiguo de la Comunidad Valenciana y la inmensa variedad de especies que allí habitan son el reclamo de centenares de turistas

- Escrito el 10 septiembre, 2017, 7:14 pm
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Los que han visitado la villa marinera este verano probablemente no se habrán marchado sin antes visitar el Acuario Municipal de Santa Pola. Situado junto al Ayuntamiento de la localidad, este espacio constituye un paraíso acuático de riqueza y biodiversidad. En el interior, enormes acuarios albergan una inmensa variedad de especies típicas del Mediterráneo. El acuario es un importante instrumento lúdico, que además de informar, busca concienciar al visitante sobre la necesidad de su conservación. A través de esta ventana a las profundidades del mar, niños y adultos podrán conocer la riqueza de este entorno marino, que hace de Santa Pola, un lugar único.

Una ventana al mar
Inaugurado en el verano de 1996, el acuario pretende mostrar una variedad representativa de las especies marinas que habitan en nuestras costas

El de Santa Pola es el acuario de agua salada más antiguo de la Comunidad Valenciana. Inaugurado en el verano de 1996, este espacio pretende mostrar una variedad representativa de las especies marinas que habitan en nuestras costas. En este paraíso azul, los visitantes se sumergen en las profundidades del mar y muchos se sorprenden al descubrir el tamaño descomunal de las doradas o las lubinas que nadan tranquilas ante las miradas atónitas de los visitantes. 180 metros cúbicos es el volumen total de los acuarios, que disponen de un tratamiento específico de mantenimiento y limpieza. Para su funcionamiento, el agua se capta directamente del mar y se impulsa a los acuarios. El agua ‘usada’ rebosa por la parte superior y se filtra por las bandejas existentes en la trasera de las balsas, volviendo por gravedad a los tanques de depuración, donde se reinicia el ciclo.

El Acuario Municipal de Santa Pola es un instrumento educativo y de investigación, ya que su campo de aplicación biológica es inmenso, y entre los motivos de estudio se encuentran la fisiología animal y vegetal, sistémica, química, piscicultura, acuicultura y oceanografía. El pez ballesta, el trompetero, morenas, congrios, rayas y mantas, estrellas de mar, erizos… estas solo son algunas de las especies autóctonas que se pueden encontrar. Junto a los acuarios, los visitantes encontrarán una guía informativa donde se explican las especies que allí habitan y se detallan sus principales características.

La experiencia continúa en el Barco Museo de Santa Pola
Tras conocer los secretos del mar, los visitantes podrán disfrutar de una visita guidada por el Barco Museo Esteban González

Aunque este paraíso marino alberga más de 100 especies distintas, algunas llaman más la atención y son el principal reclamo de los visitantes. Las graciosas mantas captan las miradas de todos nadando lateralmente y dejando al descubierto su parte inferior. A unos metros más allá, un simpático pulpo extiende sus tentáculos ante la atenta mirada de los curiosos. Y por supuesto, nadie quiere perderse al rey del mar, el tiburón. Entre las especies más comunes del depredador más temido del océano se encuentran los caifanes y las pintarrojas. Pero no temas, se trata de especies inofensivas que se alimentan, principalmente de trozos de pescado y cangrejos.

La visita al Acuario Municipal de Santa Pola es el plan perfecto para un día de verano, pero la aventura no acaba aquí. Tras conocer los secretos del mar, los visitantes podrán disfrutar de una visita guidada por el Barco Museo Esteban González, que se encuentra ubicado a escasos metros del acuario. Toda una experiencia enriquecedora que no podrás dejar escapar.

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