El síndrome post-vacacional

Finalizan las vacaciones y aparecen los síntomas del denominado síndrome post-vacacional, un trastorno temporal que, según el centro de psicología Psicoadapta, puede producir irritabilidad y apatía

- Escrito el 30 agosto, 2017, 4:38 pm
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Son muchos los que, con la llegada de septiembre, exprimen al máximo sus últimos días de vacaciones. Tras disfrutar de un merecido y reparador descanso, llega la hora de hacer las maletas de nuevo y, esta vez, poner rumbo a casa. Para la gran mayoría de españoles, las vacaciones terminan cuando concluye el mes de agosto. Atrás quedan los días de playa y chiringuito en los que la única preocupación era no tomar demasiado el sol. Y aunque algunos afortunados comienzan ahora sus vacaciones, la gran mayoría se despide de ellas para dar la bienvenida a la ya conocida y buena amiga rutina.

La vuelta al trabajo, retomar los estudios, los quehaceres del hogar, el colegio de los niños… son algunos de los motivos por los que muchas personas sienten apatía al finalizar sus vacaciones. Algunos lo llevan mejor que otros, pero según informa en su página web el centro de psicología Psicoadapta, la mayoría de personas experimentan el denominado síndrome post-vacacional cuando vuelven de vacaciones. El síndrome se manifiesta con sentimiento de pesadumbre y malestar, y aunque sus síntomas tan solo duran unas semanas, pueden ocasionar irritabilidad, desánimo, tristeza, apatía o problemas para dormir, tal y como informan los expertos de Psicoadapta.

Afecta a niños y adultos
Un estudio del Grupo de Salud Mental de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) española del año 2008 reveló que en torno al 5 y 8% de niños padecen el síndrome post-vacacional

En el 2008, un estudio del Grupo de Salud Mental de la Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (semFYC) española, estableció que el malestar físico y psíquico que muchos experimentan al terminar las vacaciones puede afectar a cualquier persona, incluidos los niños. Los adultos son los que deben afrontar más responsabilidades y obligaciones deben afrontar al volver a la rutina, por lo que no es de extrañar que el síndrome post-vacacional les afecte más. No obstante, el estudio reveló que en torno al 5 y 8% de los niños también sufre la denominada depresión post-vacacional. Los expertos inciden en que este no suele ser un problema serio, ya que los niños se adaptan rápidamente y retoman el horario al que estaban habituados antes de las vacaciones con completa  normalidad. En el caso de los adultos, habituarse a la rutina puede ser más complejo. No obstante, según afirman los expertos, tan solo en casos extremos, por ejemplo cuando el sentimiento de apatía se convierte en un trastorno crónica, puede ser necesaria la intervención de un especialista, ya que existe el riesgo de sufrir una depresión severa.

Llegados a este punto, cabe resaltar que la ciencia no termina de ponerse de acuerdo de acuerdo sobre si el síndrome post-vacacional es crónico o transitorio. Según la web Practicopedia el síndrome post-vacacional no es una enfermedad como tal y no puede ser considerado como una patología, puesto que sus síntomas suelen desaparecer, en la mayoría de casos, cuando la persona se acostumbra de nuevo a su rutina habitual. Por ello, se considera una situación temporal, y en parte normal. Para evitar la sensación de desánimo y tristeza, los expertos recomiendan mantenerse activo durante esos días, puesto que durante las vacaciones, el cuerpo y la mente ya han descansado lo suficiente, de modo que estamos en condiciones de volver al trabajo con más fuerza. Por ello, aunque nuestro cuerpo nos pida urgentemente regresar a la playa y tumbarnos bajo la sombrilla, los ánimos no deben decaer. Aunque las vacaciones de verano tarden un año en volver, siempre quedarán las escapadas de fin de semana.