Tabarca, un refugio en la Costa Blanca

La isla de Tabarca acoge a más de 200.000 visitantes al año y el valor histórico y natural de su reserva marina hace de este entorno uno de los destinos turísticos favoritos del verano

- Escrito el 29 agosto, 2017, 3:09 pm
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A poco más de 2,5 millas del cabo de Santa Pola, se encuentra una pequeña área terrestre de 0,3 kilómetros cuadrados que cautiva a miles de turistas cada año. La isla de Tabarca, conocida también como isla Plana o Nueva Tabarca, es la más grande de la Comunidad Valenciana y la única habitada. Con una población total  de poco más de 60 habitantes, este pequeño espacio insular recibe una media de 230.000 turistas al año. Según los datos de la Agencia EFE más de 150.000 turistas han visitado la isla en lo que va de verano. Además, la afluencia de personas ha alcanzado su punto alcanzó en el mes de julio y agosto, con puntas en algunas jornadas de entre 5.000 y 6.000 personas.

Las tabarqueras son las embarcaciones que transportan a los visitantes hasta la isla y parten desde distintos puertos de la provincia, como Santa Pola, Alicante, Torrevieja o Benidorm. Día tras día las tabarqueras se abarrotan de personas que buscan disfrutar de las mansas y cristalinas aguas de la isla que esconden en sus profundidades la primera reserva marina declarada en España en el año 1986. Este valioso entorno natural abarca una superficie subacuática de 17 kilómetros cuadrados, con extensas praderas de Posidonia oceánica. Mediante actividades subacuáticas como el buceo, los visitantes pueden disfrutar de las sobrecogedoras vistas de este pequeño paraíso acuático, que protege y alimenta a multitud de especies marinas, entre ellas las Mojarras, los Meros, los Gobios o las Morenas. La inmensa variedad de especímenes acuáticos que se pueden ver en la isla, convierte a Tabarca en un verdadero foco de conservación.

Majestuosas construcciones forman el conjunto histórico de la isla, de las cuales, las más importantes son las murallas y puertas, la Iglesia de San y la Casa del Gobernador

La naturaleza y la historia se funden para formar este pequeño patrimonio cultural de un gran valor arquitectónico. En la isla existe una ciudadela amuralla, diseñada y construida en el último tercio del siglo XVIII, en tiempos de la monarquía del rey Carlos III. Majestuosas construcciones forman el conjunto histórico, de las cuales, las más importantes son las murallas y puertas, la Iglesia de San Pedro y San Pablo, la Casa del Gobernador, la Torre de San José y el Faro. Todo ello se puede recorrer a pie en poco más de una hora. La belleza de este  entorno natural hace de Tabarca un destino turístico ideal para los amantes de la historia y la naturaleza, o simplemente, para los apasionados del sol y de la playa.