Tajo-Segura, un trasvase polémico

Artículo de opinión de Paco Soler

- Escrito el 05 octubre, 2018, 12:00 pm
6 mins

Según el World Resources Institute, “España será uno de los países que en el horizonte de 2040 tendrá problemas de suministro de agua potable. El aumento de demandas y la incidencia del cambio climático provocarán que algunas demandas puedan quedar comprometidas”. Otras fuentes incluso cifran el estrés hídrico en España en un 65% a partir de 2030, casi el doble que en la actualidad.

«España será uno de los países que en el horizonte de 2040 tendrá problemas de suministro de agua potable» (World Resources Institute)

Con esta información en la mano, no podemos seguir pensando que los trasvases no son la mejor solución para el problema de déficit que asola nuestra provincia y, por extensión, el resto de territorios receptores del sureste peninsular. La solución mágica no existe, obviamente, pero tampoco se persiguen fórmulas de investigación revolucionarias que minimicen el problema, especialmente porque las presiones de los oligopolios evitan prosperar en otras opciones sostenibles, eficaces e incluso rentables.

Enfrentamientos

En la actualidad, el trasvase Tajo-Segura es una de las obras que, a pesar de construirse como modelo solidario, ha generado una gran controversia y enfrentamiento entre comunidades. Tanto es así, que los vecinos de las cuencas donantes no han permitido, en más de una ocasión, que el trasvase se llevara a cabo, lo que ha supuesto graves enfrentamientos, especialmente entre agricultores.

No olvidemos que, a pesar de que existe un déficit hídrico continuado, son muchos los factores que dividen a los vecinos de uno y otro bando. Evidentemente, los argumentos que esgrimen unos y otros son básicamente subjetivos, pero algunos están cargados de razón. Los cedentes son muy críticos con las deficiencias de las redes. El deterioro de las mismas, el expolio de los acuíferos en un sistemático robo de agua sin control y la expansión insostenible de la explotación agrícola, son algunos de argumentos para denunciar la insostenibilidad del trasvase.

Plan de Obras Hidráulicas

La primera vez que este trasvase es considerado como una opción de estabilidad hidráulica fue en 1922, pero no fue hasta diez años después cuando el ministro de Obras Públicas de la Segunda República, el socialista Indalecio Prieto, encomendó la realización de un Plan Nacional de Obras Hidráulicas. Sin embargo, la Guerra Civil española impidió que se llevara a cabo.

La realización del trasvase se retomó en 1966 y en 1979 se realizó el primer trasvase a la cuenca del Segura. Los cálculos que se realizaron sobredimensionaron los excedentes en cabecera, por lo que nunca los receptores han obtenido el agua esperada.

Proyecto insostenible

«Es difícil encontrar un proyecto tan insostenible como el trasvase Tajo-Segura» (WWF)

Según un informe de WWF, “es difícil encontrar un proyecto tan insostenible como el trasvase Tajo-Segura y que afecte de forma tan clara tanto a aspectos sociales como ambientales, territoriales y económicos. El trasvase no ha hecho más que fomentar una cultura del agua basada en la insolidaridad, el derroche y la especulación”.

Muchos expertos creen que con los actuales planteamientos nunca se cumplirán los criterios que marca la Directiva Marco del Agua. Esta directiva determina la necesidad de buscar soluciones cerca de la problemática. Una vez más, se cumple con la máxima de interacción: “Piensa globalmente y actúa localmente”. Por otra parte, la Ley que regula la trasferencia del recurso sobre el aprovechamiento del conjunto Tajo-Segura, lleva implícita la idea de la equidad entre cuencas, algo que, a día de hoy, el tiempo y las estadísticas han desmentido.

Más recursos para I+D+I

«Hacen falta más recursos en I+D+I para poner en marcha soluciones y revolucionar el futuro»

Las grandes obras generan grandes conflictos y grandes desequilibrios sociales y económicos. Debemos, pues, buscar fórmulas precisas basadas en la eficiencia de regadíos, conducciones de consumo y redes de depuración con el fin de reutilizar al máximo dichas aguas para regadíos, riegos en ciudades y generar nuevos espacios multifuncionales.

La desalación es una opción eficiente, sin embargo necesita más apoyo en investigación, en lo referente a los costes de energía. La energía solar, combinada con la eólica, la producida por las corrientes o la geotérmica, o la de hidrógeno, sólo están al 10% de su eficiencia, únicamente porque nuestros sucesivos gobiernos han beneficiado a los oligopolios.

Dedicar más recursos a I+D+I, sin duda, revolucionaría el futuro y nos llevaría a la tercera revolución industrial. Por otra parte, no debemos olvidar que no estamos solos en este mundo, lo compartimos con millones de especies que, con su labor, contribuyen a que vivamos en un mundo mejor.

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