Una segunda oportunidad para los estudiantes

Aunque en la mayoría de centros los exámenes de recuperación son en junio, en algunas universidades, como es el caso de la Miguel Hernández de Elche, las recuperaciones comienzan en septiembre

- Escrito el 02 septiembre, 2017, 12:30 pm
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La llegada del mes de septiembre es para algunos toda una fatalidad. Las lluvias y el mal tiempo acompañan el final del verano, un final no tan grato para aquellos que se enfrentan a los exámenes de recuperación. Unos han podido disfrutar plenamente de las vacaciones, pero otros no han tenido tanta suerte. Y es que son muchos los estudiantes que, se preparan para la llegada de los exámenes de recuperación, que en algunas universidades, como la Miguel Hernández de Elche, comienzan la primera semana de septiembre.

Los exámenes de recuperación varían según la Comunidad Autónoma, en la mayoría de centros los exámenes se han adelantado al mes de junio, pero en otros se mantiene la convocatoria extraordinaria de septiembre

La convocatoria extraordinaria de septiembre ofrece una segunda oportunidad para todos aquellos que se quedaron a las puertas del aprobado, aunque esta varía según la Comunidad Autónoma. En algunas, los exámenes de recuperación de septiembre se han eliminado, adelantándose al mes de junio. Así, en el País Vasco, Navarra, Extremadura, Cantabria y Canarias, llevan años aprobando este sistema, que se aplica en la ESO, Bachillerato o Formación Profesional. Este año 2017, las comunidades de Madrid, la Rioja, Castilla y León se suman a este modelo.

“Los exámenes, mejor antes del verano”

Tal y como afirmaba el Consejero de Educación, Gerano Alonso en una entrevista para El Comercio el pasado año 2016, el adelanto de los exámenes de recuperación al mes de junio era una modificación “necesaria y positiva”. “Veo aspectos positivos porque a los centros les permitiría organizarse mejor con vistas al curso que viene”. Por su parte, el director de Educación de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE), Andreas Scheleicher declaraba el pasado mes de  abril que “en general, las vacaciones de verano son malas para los resultados de aprendizaje. Hay investigaciones que demuestran que los estudiantes olvidan mucho contenido, por lo que retrasar la recuperación puede suponerles una desventaja”

Los exámenes de septiembre han sido todo un quebradero de cabeza, puesto que han ido y venido según las distintas leyes educativas. Con la LOGSE, implantada en el año 1990, se estableció la evaluación continua y desaparecieron estas pruebas. En 2003, volvieron los exámenes de recuperación y se fijaron en junio en la mayoría de comunidades autónomas. En 2012, se cambiaron los exámenes de recuperación a septiembre, mientras que en el curso académico 2014-2015, las recuperaciones volvieron a adelantarse al mes de junio. A pesar de las diversas modificaciones que han sufrido los centros escolares en su sistema de evaluación, algunas universidades españolas funcionan, a día de hoy, al margen de este sistema. Con la instauración del Plan Bolonia en el año 2010, en la mayoría de universidades españolas se eliminaron los exámenes de recuperación de septiembre. La Universidad de Alicante (UA), la Politécnica de Cataluña o la Carlos III de Madrid son algunos ejemplos. No obstante, en algunas, como es el caso de la universidad Miguel Hernández de Elche, la convocatoria extraordinaria de septiembre sigue vigente.

Antes o después del verano. De la manera en la que sea, muchos estudiantes se enfrentan al temido momento de recuperar las asignaturas pendientes. Las horas parecen interminables bajo la luz del flexo y con la única compañía de los libros. Todos esperan obtener su recompensa tras el esfuerzo: pasar “limpio” al siguiente curso.