Vuelve a ondear bandera verde

Tras el cierre de las calas de Santiago Bernabéu, por la existencia de un foco de contaminación, ha vuelto la normalidad

- Escrito el 06 septiembre, 2017, 7:05 pm
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El pasado 31 de agosto a las 14 horas el Ayuntamiento recibió un comunicado de la Dirección General de Agua en el que advertía de que debía procederse al cierre de la zona de baño de las calas de Santiago Bernabéu. Las muestras tomadas el día 29 de agosto arrojaban unos valores anormales (220 de Escherichia coli, siendo el máximo de 500 ufc/100ml, y 980 de Enterococos intestinales, siendo el máximo permitido de 200 ufc/100 ml)

Por ese motivo cualquiera que paseara por la zona en dicha fecha se encontró una inusual bandera roja junto a las vallas que impedían el paso al agua. También se arrió la bandera azul.

Al día siguiente, 1 de septiembre, las muestras encargadas por el Ayuntamiento mostraban unos valores normalizados de Escherichia coli de 15 ufc/100 ml. En cuanto los valores de Enterococos intestinales se precisaba de mayor tiempo al tratarse cultivos específicos. El 2 de septiembre, la Consellería levantó la prohibición de baño ya que los valores de Escherichia coli era de CERO y el de Enterococos de 6 ufc/100 ml

Origen del vertido

Desde la concejalía de Infraestructuras se ha estado trabajando sobre el origen del vertido, descartando, tal y como aseguran algunos medios, los imbornales instalados en el paseo y que desembocan en las playas, ya que son unos cortos tramos de red cuyo papel es desalojar bolsas de agua producidas por pluviales. Por lo que desde la Concejalía comentan a este medio que se descartó de inmediato esta posibilidad como foco de vertido.

Una de las hipótesis en las que trabajan es en el vertido puntual de una embarcación que haya limpiado los tanques de acopio de fecales. También barajan la posibilidad de Vatasa, donde se realizan trabajos que han sido denunciados por el Ayuntamiento, en el ámbito de limpieza y puesta a punto de barcos, al desconocer quienes son las personas que realizan estas labores, de dónde adquieren sus recursos y si existen movimientos lucrativos. La Guardia civil inspeccionó las instalaciones el pasado 31 de agosto y de momento se desconoce el resultado de las pesquisas.

Otra de las hipótesis que se barajaron en principio fue la de que hubiera habido un problema con la red de saneamiento, por lo que se solicitó a la empresa concesionaria información al respecto. La respuesta obtenida fue que “la toma de muestras se realizó tal y como pone en el informe, el martes, por lo que las lluvias, a pesar de que habían comenzado, eran muy débiles, sin que se registrara ninguna incidencia hasta martes de madrugada que comenzó a llover fuerte. Por lo tanto, se descarta cualquier vertido de nuestros bombeos (tampoco tienen aliviadero). Ni siquiera en la madrugada con las fuertes lluvias se registró ninguna incidencia en estos dos bombeos”.

Rotura del 15 de agosto

Por último, como hipótesis final, el pasado 15 de agosto la impulsión de Santa Pola del Este en dirección a la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR), sufrió una rotura en la que se produjo un importante vertido. Dicha rotura fue comunicada por la concejalía de Infraestructuras a los responsables de la Empresa Pública de Saneamiento (EPSAR), siendo reparada con gran celeridad durante la noche del 15 al 16 por trabajadores de la empresa, a las cinco de la madrugada.

El vertido se produjo en la cabecera de un barranco que por escorrentía llega a las calas mencionadas, y también podría haber llegado por infiltración. Desde el ayuntamiento de Santa Pola nos comunican que han mostrado en repetidas ocasiones su disconformidad con los protocolos de la EPSAR, en relación con el mantenimiento de redes, con los diseños de las estaciones de bombeo y con el tratamiento de las aguas residuales en la Estación Depuradora de Aguas Residuales, exigiendo mayor eficacia en la depuración de nuestras aguas.

Ineficacia de la EPSAR

En el diagrama de bloques de proceso de línea de agua, expuesto en la web de la EPSAR, aparece el pretratamiento, el tratamiento secundario y el terciario. Este proceso no es real en la planta de tratamiento, ya que el proceso terciario no existe. Este proceso debería de contener un apartado de filtración y otro de ultravioleta, sin embargo, preguntado al ayuntamiento por este tema nos comentan que “después de que se les exigió la regularización del sistema, construyeron un tanque de hipercloración para el tratamiento de microorganismos”.

Tampoco se construyó, conforme a proyecto, una salida de agua a cauce público, de obligado complimiento y que es fundamental para situaciones especiales.  No sólo Santa Pola exige cambios a la EPSAR, tanto en la regularización del sistema como en el control de las instalaciones, son muchas las ciudades que exigen cuentas a la entidad de saneamiento. Sin embargo, parece ser que los consistorios solo reciben la negativa sistemática.

Este hecho ha obligado al Consell a tomar cartas en el asunto, tras los años de descontrol y corrupción visibilizados en el caso EMARSA. La EPSAR parece tener los días contados. La propuesta pasa por liquidar la entidad pública y recuperar el control funcional, y para ello se está preparando una ley que fusionaría la EPSAR con la Dirección General del Agua.

Desde los 14 años dedicado a esta profesión del periodismo en la que ha ejercido en todos los niveles, desde corresponsal a editor. En la actualidad es el director de los medios de comunicación AQUÍ.